Las protestas independentistas siguen. Tras las escenas de tensión vividas en el Parlament de Catalunya este jueves por la prisión decretada para siete miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR), ha habido una concentración a modo de rechazo. Unas 2.000 personas –según la Guardia Urbana– se han reunido a las 20 horas en la plaza Sant Jaume.

Sobre las 21 horas la movilización se ha desplazado a la Via Laietana y ha subido hasta llegar ante de la Jefatura Superior de la Policía Nacional, que estaba custodiada por antidisturbios de Mossos d'Esquadra y de la Policía. Finalmente, se han dispersado pocos minutos después de las 22 horas y tras cortar brevemente la Gran Via.

Los manifestantes han gritado consignas como 'Fuera las fuerzas de ocupación', 'Libertad presos políticos', 'Todos somos CDR', 'Huelga general', 'Buch dimisión', 'Lo volveremos a hacer' y 'Vosotros, fascistas, sois los terroristas'. Todo ello detrás de una pancarta con el lema 'Libertad detenidas' y a favor de la retirada de Catalunya de los cuerpos policiales estatales.

PROTESTA CONTRA LA POLICÍA

Al final de su recorrido –y coincidiendo con el inicio de las caceroladas– han protestado contra el cuerpo policial estatal y han gritado 'No son presos, son rehenes' y 'Pim, pam, pum, que no en quedi ni un'.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 considera que existen "indicios de que formaban parte" de una organización denominada ERT (Equip de Resposta Tàctica), una facción de los CDR con una "estructura jerarquizada que pretendía instaurar la república catalana por cualquier vía, incluida la violenta".

TENSIÓN EN EL PARLAMENT

A propósito, el Parlament ha aprobado una resolución en la que reivindica la "legitimidad de la desobediencia civil e institucional" para defender "derechos civiles, políticos y sociales" y ha revivido escenas de tensión tras la prisión decretada para siete miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR).

La segunda y última jornada del debate de política general ha terminado con bronca entre los diputados independentistas y la bancada de Ciudadanos, hasta el punto de que el presidente de la formación naranja, Carlos Carrizosa, ha sido expulsado del hemiciclo, en un final de sesión caótico, con cruce de improperios y crispación.