La plataforma Unim els Tramvies, a la que se han adherido una cuarentena de entidades y colectivos, ha criticado las dudas que el líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall, expresó en una entrevista con Metrópoli Abierta sobre la conexión del tranvía por la Diagonal. A través de las redes sociales, Unim els Tramvies ha expresado su "sorpresa" como la obra más estudiada de la ciudad sigue poniéndose en duda por parte de ERC. "Si hay bloqueo volveremos a salir y a pedir el transporte público que la ciudad necesita".

VER LAS CONDICIONES Y LOS EFECTOS

A la pregunta de este medio sobre si el proyecto se desencallará este mandato, el ganador de las elecciones del pasado 26 de mayo dijo que antes de tomar una decisión definitiva sobre la conexión hay que analizar a fondo en qué condiciones se hará y qué efectos y qué consecuencias tendrá el tranvía por la Diagonal. 

Entre otros aspectos, Maragall dice que hay que explorar los efectos económicos que tendría sobre la concesión actual, la movilidad de la zona afectada y sobre TMB y las líneas de bus. "Hay que estudiar toda una serie de cosas y calibrarlas antes de tomar una decisión. Pero no nos podemos obsesionar ni predeterminar nada", comentó Maragall.

El jefe de la oposición confía en que el proyecto se desencallará, pero tampoco descarta que se acabe decidiendo que no. "A lo mejor, del análisis de todas estas cuestiones, se deriva que los costes sociales son superiores a los beneficios que tendría la conexión. Pero espero que sí que se haga, aunque hay que hacerlo bien".

El visto bueno definitivo al proyecto lo tiene que dar el pleno del Ayuntamiento, y para ello es neceario el voto favorable de 21 de los 41 regidores de seis grupos municipales. Barcelona en Comú y PSC, el gobierno de la ciudad, suman 18 y ambas formaciones quieren que el tranvía eche a andar. Sin embargo, no disponen de los votos suficientes. Ni Ciutadans (4), ni PP (2) ni Barcelona pel Canvi (2) quieren la conexión, lo que deja la iniciativa en manos de ERC, que el mandato pasado ya puso el freno al tranvía en distintas ocasiones.

EL DOBLE DE CAPACIDAD Y RAPIDEZ

El presidente de la Plataforma pel Transport Públic, Ricard Riol, una de las entidades que forma parte de Unim els Tramvies, asegura que la discusión sobre el tranvía salió hace tiempo del ámbito técnico y está bloqueado a nivel político. "Lo que hace Maragall es una declaración política".

Según Riol, a nivel técnico no hay dudas. "No se puede comparar ni en conectividad ni en ocupación con un bus eléctrico. El tranvía duplica la capacidad y la rapidez". En un tranvía con 10 módulos caben unas 400 personas entre sentadas y de pie, "pero de pie cómodamente, pudiendo abrir el diario", subraya.

Desde la PTP se recuerda que se lleva discutiendo sobre la conexión por la Diagonal, entre Glòries y la plaza de Francesc Macià, desde hace 15 años -3,8 kilómetros-, y defiende que la infraestructura ya podría estar hecha. Para Riol hubiera bastado con "un aval del gobierno municipal". Si finalmente, el acuerdo tiene que pasar por el plenario es porque el consistorio se ha empeñado en adelantar el dinero dada la situación económica en la que se encuentra la Generalitat, recuerda Riol, la administración que, en realidad, debería pagar la construcción.

POCA FE EN EL AYUNTAMIENTO

Requerido sobre si el proyecto verá la luz este mandato, Riol expresa sus dudas: "Tengo muy poca fe en el Ayuntamiento de Barcelona. Hay un problema de gobernanza política en la ciudad", afirma. Poco antes de las elecciones, en enero de este año, el pleno avaló la conexión entre Glòries y Verdaguer, el primer tramo que se debería ejecutar. Pero no fue más que una declaración de intenciones puesto que no se aprobó ningún proyecto, calendario o presupuesto. Para el visto bueno definitivo se tendrá que votar de nuevo.

El pasado julio, la conexión recibió el aval de la Generalitat y dio un paso más para que en tranvía sea una realidad. Fue a través de la Autoritat del Transport Metropolità (ATM), un consorcio interadministrativo en el que el gobierno autonómico tiene la mayoría y del que también forma parte el Ayuntamiento de Barcelona. Concretamente, lo que se aprobó fue el estudio informativo, que marca el trazado, la ubicación de los carriles y las aceras, entre otros aspectos. 

El exconseller y exresponsable del proyecto en el Ayuntamiento de Barcelona durante el pasado mandato, Pere Macias, dijo en julio que con la luz verde de la Generalitat culminaban "dos años de intenso trabajo de mucha gente", y añadía que ahora tocaba gestionar los proyectos y empezar la primera fase de las obras, que tiene que unir la plaza de les Glòries con Jacint Verdaguer. Sin embargo, antes, será necesario que la iniciativa sea aprobada en el pleno. 

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