El Senyor Hivern no formará parte de las próximas celebraciones navideñas en el centro de Barcelona. El Ayuntamiento decidió prescindir de los servicios de un personaje que marcó las últimas fiestas. Fue algo que generó cierta polémica y que hizo que el ejecutivo liderado por Ada Colau se ganase rechazo de ciudadanos que la acusaban de descafeinar la Navidad, de vaciarla de su verdadero contenido y convertirla en una fiesta estacional.

Esta idea se implementó pocos meses después de que Colau ganara las elecciones municipales del 2015. Según informa La Vanguardia, cuatro años después, este gigante tristón buscaba encarnar el espíritu de las Navidades desde una perspectiva laica. Los comerciantes, por su parte, han aplaudido la prejubilación del Senyor Hivern. 

UNA CELEBRACIÓN DIFERENTE

El Institut de Cultura de Barcelona (ICUB) ha justificado el porqué de esta decisión. Y es que, según se desprende, estas Navidades se presentan diferentes para el Senyor Hivern. “Participó en el encendido de las luces navideñas, en la feria de consumo sostenible de la plaza Catalunya, en la mismísima cabalgata de los Reyes Magos. Y siempre intentamos que la celebración sea cada año diferente. Además, el Senyor Hivern no es propiedad del Ayuntamiento, sino de la compañía Efímer”.

La voluntad de renovar las celebraciones navideñas nunca impidió que el gobierno municipal usara cada año muchos de sus elementos más exitosos, como, por ejemplo, la carroza de la fábrica de carbón de la cabalgata de los Reyes Magos. Pero el Senyor Hivern fue una apuesta que nunca terminó de convencer a nadie. Ni a los más mayores ni a los más pequeños. Los comerciantes enseguida lo identificaron con unas Navidades "tristes y oscuras". 

¿CAMBIOS CON EL NUEVO SOCIO DE GOBIERNO?

Las principales asociaciones comerciales lamentan que un creciente número de ciudades apuesta por los grandes espectáculos navideños para diversificar su oferta turística y, de paso, hacer un gesto a sus vecinos. Pero Barcelona se "está quedando atrás y el Senyor Hivern no invita a comprar regalos". La vuelta de los socialistas en el gobierno municipal está propiciando la revisión del modelo de organización de la Navidad en Barcelona, pero todo apunta a que los cambios no se harán pronto. Habrá que esperar, quizás, a las fiestas del año que viene.