El regidor de Seguridad, Albert Batlle, ha reaccionado al pequeño rebrote de contagios de coronavirus registrado en la Unidad de playa con medidas especiales que demandaban los sindicatos. Aunque la respuesta llega "tarde", según el sindicato Sapol, la organización celebra la decisión de ordenar patrullas fijas para minimizar los contactos y la eliminación de los briefings, las reuniones previas a cada turno donde los mandos trasladan la rutina policial a sus agentes.

Batlle reunió este jueves por la mañana a los 90 agentes de la unidad en dos grupos y les trasladó las nuevas medidas. El malestar en el cuerpo después de registrarse tres casos positivos en 12 días era evidente entre los sindicatos policiales. Sapol asegura que hace unos días los responsables de esta unidad reconocieron a sus agentes errores de gestión durante estos últimos días y pidieron disculpas por la gestión de la crisis.

ENTRADA POR GRUPOS

El concejal socialista ha anunciado a los policías que las nuevas órdenes se aplicarán a partir del próximo lunes. Los agentes ya no entrarán al servicio todos a la vez sino que lo harán en grupos de ocho o diez agentes de manera escalonada. Además, a partir de este viernes se realizarán pruebas PCR a los agentes de esta unidad. Otros sindicatos como CSIF también habían reclamado la importancia de realizar estas pruebas después de comprobarse que las pruebas serológicas efectuadas a los agentes no fueron necesarias para detectar los contagios.

Una pareja de urbanos en una playa de Barcelona / EUROPA PRESS



Desde Sapol saludan estas nuevas medidas pero insisten en que la Unidad de playa no debería haber abierto este verano. En una nota hecha pública este miércoles, los agentes desgranan diferentes motivos por los que consideran que desplegar el grupo este verano suponía un riesgo para los agentes en el actual contexto de la crisis sanitaria.

Los funcionarios recuerdan que la comisaría conjunta con los Mossos d'Esquadra del paseo de Joan de Borbó y los módulos de las playas no reunían las "condiciones de higiene, salubridad y seguridad tanto para los agentes como para los ciudadanos". 

'TEMERIDAD'

El sindicato destaca que el cuerpo fue el colectivo más afectado del Ayuntamiento con 170 positivos y 265 confinados en el pico más elevado de contagios. Por ello, explican, se aplicó un sistema de turnos en la policía conocido como 7x7 que dividía la plantilla en dos grandes grupos a los funcionarios. Así, en caso de contagio, sería más fácil aislar a los afectados y se podría garantizar el servicio público.

Una patrulla de la Unidad de playa de la Guardia Urbana en Barcelona / EFE



"Enviar a los compañeros a las playas era una temeridad y un riesgo de contagio muy elevado por el tipo de servicio que realizan (lateros, manteros, peleas en la vía pública y domicilios, dispersas grupos que efectúan botellones, drogas, etc). Un riesgo, dice el sindicato, evitable si no se ponía en marcha la unidad de playa.

CIERRE DE LA UNIDAD

Un portavoz de Sapol explica a este medio que los agentes de la zona pueden seguir trabajando en la zona sin la necesidad de usar los dos módulos policiales de la Barceloneta, Bogatell y la comisaría de Joan de Borbó. De este modo se evitaría la concentración de decenas de agentes en espacios pequeños y que, en algún caso, no reúne las condiciones de salubridad necesarias.

El portavoz de la Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF), Eugenio Zambrano, rechaza de el despliegue de dicha unidad y tacha la petición de "frivolidad" por parte de los responsables de Sapol. "Una comisaría no es como una tienda de ropa o de comestibles. No se puede cerrar así como así. Somos un servicio público y debemos garantizar la convivencia, no podemos fallarle a los ciudadanos", afirma Zambrano.

CRÍTICAS ENTRE SINDICATOS

El sindicalista explica que en febrero CSIF pidió a Inspección de Trabajo el cierre cautelar del módulo de la playa porque consideraban que vulneraban la Ley de prevención de Riesgos Laborales. Esta petición, asegura Zambrano, motivó que el Ayuntamiento trabajara en buscar una alternativa que se materializó hace unos días con la apertura de un nuevo módulo policial en la Barceloneta.

Desde Sapol piden cerrar la unidad antes del septiembre cuando los agentes que patrullan la playas vuelven a las comisarías habituales donde trabajan antes de la temporada de verano. Zambrano no entiende que este sindicato pida ahora esta medida y no lo hiciera en plena pandemia, cuando comisarías como la del Eixample registraban 20 contagios por Covid-19. "Qué deberíamos hacer, irnos todos a casa? ", se pregunta el portavoz de la asociación de funcionarios que acusa a Sapol de "populista" y "demagógico".

A su vez, en una crítica dirigida implícita Sapol lanza sus dardos contra CSIF por amenazar al Ayuntamiento con denunciar a Inspección de Trabajo los contagios registrados en la comisaría de Joan de Borbó. "La solución no es ir a Inspección de Trabajo. Cuando lo hayan resuelto ya habrá finalizado la temporada de playas y, mientras tanto, ¿Vamos engrosando la lista de positivos y confinados", afirman en la nota del miércoles. Sapol tampoco cree que las patrullas fijas sean una solución porque los agentes, dice, comparten comisaría, instalaciones, salas de descanso y vestuarios.

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