Barcelona no instalará este año el habitual pesebre de la plaza Sant Jaume. Lo ha confirmado el teniente de alcalde Joan Subirats este martes, después de que Metrópoli Abierta explicase este lunes que el belén del Ayuntamiento pendía de un hilo por la crisis del coronavirus. Una situación que no ha gustado nada al PP municipal, que exige a la alcaldesa Ada Colau que no lo elimine y monte uno tradicional.

Óscar Ramírez, portavoz del PP en el Ayuntamiento, ha mostrado su disconformidad con la decisión de Colau, y ha sugerido que se podría colocar el pesebre “ajustando su instalación a las medidas oportunas para evitar aglomeraciones”. Y es que si se guardan las distancias de seguridad, el concejal popular asegura que podría hacerse “sin problema” porque “Barcelona no tiene por qué renunciar al pesebre esta Navidad”.

Ada Colau no instalará este año el tradicional pesebre de la plaza de Sant Jaume / EFE



100.000€ EN 2018 Y 2019

Pesebre sí, pero no a cualquier precio. Ramírez repasa las polémicas de años anteriores por los belenes no tradicionales que Colau ha instalado en Sant Jaume, que además han costado un dineral a los ciudadanos: “No hace falta recordar el desastre de los últimos años. El pesebre trastero de 2019 costó 97.000€, y el de 2018 que convirtió al niño Jesús en un taburete, y a María y José en sillas, costó 100.000€”. En esta ocasión no sería necesario invertir tal suma de dinero. Ramírez propone: “Podrían reutilizarse figuras de otros años y evitar costes innecesarios de diseños estrafalarios, que son más noticia por el ridículo que por el diseño”

Además, la reivindicación del PP va más allá de la tradición. Ramírez defiende que el pesebre del Ayuntamiento incentiva el comercio en el centro de la ciudad, que este año lo necesita especialmente “porque está sufriendo la pandemia, con calles desiertas y locales cerrados. Los comercios y restauración necesitan un margen de ayuda con la campaña de Navidad”.

HABRÁ PESEBRE EN EL MUSEO MARÈS

Sant Jaume no tendrá su tradicional pesebre, pero el Ayuntamiento sí que instalará uno en el Museo Marès, por un coste de 66.000€ en los próximos dos años, y otro en el Monestir de Pedralbes.

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