“Tenemos a nuestros agresores en el piso de arriba, no puedo sentirme segura ni en mi propia casa”. Así describe Nina, la joven transexual agredida el pasado lunes 11 de enero, la “pesadilla” que está viviendo en su propio bloque.

La joven, que convive con su pareja en el barrio de Horta de Barcelona, lleva un año y medio lidiando “con insultos y despechos” por parte de sus vecinos. El conflicto llegó al extremo cuando éstos les propiciaron una brutal paliza, y desde entonces se enfrentan a una convivencia “inaguantable” en el bloque en el que residen.

ANTECEDENTES DE LA AGRESIÓN

Nina ha explicado a este medio que antes del apaleamiento ya se habían sentido incomodadas muchas otras veces. “No les gustamos, pensábamos. Íbamos a lo nuestro e intentábamos mantenernos al margen”, cuenta la joven. Era “muy duro” para la pareja lidiar con “intimidaciones” en su lugar de residencia “sin poder ponerle fin”.

No obstante, no imaginaban que “podrían llegar a vivir un brutal episodio de violencia” como el que experimentaron. Los agresores esperaron la llegada de las víctimas y apalearon a ambas, llegando a fracturar la nariz de una de ellas. La pareja fue atendida por los Mossos de Esquadra y fue trasladada inmediatamente a un hospital.

Fotomontaje con las fotos de la agresión publicadas por la joven transexual / INSTAGRAM



DAÑOS PSICOLÓGICOS

¿Por qué apalearon a Nina? Todo apunta a una agresión transfóbica. Y es que tanto ella como su pareja seguían una “vida completamente normal”, tenían las cuentas del edificio al corriente de pago y no había ningún motivo de disputa “más allá de su identidad de género”.

Desde Vosseler Abogados, el bufete que está tramitando la agresión, aseguran que “más allá de los daños físicos hay una grave cuestión psicológica”. Las víctimas están “atemorizadas” y han sufrido “graves episodios de ansiedad”, recalcan. El mismo despacho de abogados afirma que “los agresores asumirán las consecuencias en su totalidad” porque “no hay nada con lo que puedan justificar sus actos”.

SERVICIO ESPECIAL DE DELITOS DE ODIO Y DISCRIMINACIÓN

El caso se trasladará al Servicio Especial de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalia Provincial de Barcelona por “la gravedad y la reiteración de este tipo de ataques transfóbicos” con la esperanza de que su actuación “esté a la altura de los hechos”.

Se acusa a los agresores de tres delitos –lesiones, integridad moral y odio–, además de contar con la circunstancia agravante de género del 22.4 del Código Penal. El próximo sábado 16 de enero se formalizará la denuncia en los Mossos de Esquadra, citación en la que declararán ambas partes –agredidas y agresores–.

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