El batacazo de Ciutadans en estas elecciones autonómicas ha sido de órdago. Solo en Barcelona, el partido naranja ha perdido unos 180.000 votos. De ganar en siete de los diez distritos en los comicios de diciembre de 2017 y aspirar a la alcaldía de Barcelona, Ciutadans se ha hundido en la ciudad y este domingo ha ocupado el séptimo puesto en votos, incluso por detrás de la CUP.

De los 219.542 votos de 2017, Ciutadans ha pasado a 38.688. En el conjunto de Cataluña, la tónica ha sido la misma: los naranja han perdido un millón de votos. Se dice rápido. La que fuera líder de Ciutadans en el Ayuntamiento, Carina Mejías, ha sido muy dura con su antigua formación: "Perder un millón de votos y echarle la culpa a la abstención es vergonzoso", ha escrito en Twitter.

VOTO PRESTADO

Buena parte de los votos de Ciutadans han ido a Vox, al igual que los del PP, y otros muchos al PSC de Salvador Illa, lo que viene a demostrar que las miles de las papeletas que el partido de Inés Arrimadas logró en 2017 era un voto prestado: en esta ocasión los socialistas han ganado en seis distritos, zonas que hace más de tres años fueron para Cs. 

Por distritos, el partido de Carlos Carrizosa ha obtenido sus mejores resultados en Les Corts, con un 7,79% del total (2.994 votos) y los peores en Gràcia, con un 4,17% y 2.193 sufragios. En ambas zonas se ha situado por detrás del partido ultraderechista. 

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