La segunda semana de marzo, el Ayuntamiento de Barcelona comenzó a retirar los antiguos contenedores de Ciutat Vella, Eixample, Gràcia, Sant Andreu y Sant Martí para colocar unos nuevos, fruto del cambio en la contrata de limpieza en la ciudad. El consistorio vendió que serían "más flexibles y adaptados a las necesidades" de sus ciudadanos. E introdujo un cambio importante: en determinados casos se modificó la ubicación de los containers. Poco más de un mes después, vecinos de los cinco distritos discrepan con la renovación y reubicación de los contenedores y exigen que vuelvan los anteriores. El cambio tampoco ha gustado a trabajadores de la limpieza ni a la oposición, que claman contra una de las apuestas del concejal Eloi Badia. 

Los 25.200 contenedores que se están sustituyendo en Barcelona, de media 900 por semana, son "más bajos e inteligentes", según el consistorio, y su limpieza se intensifica con una maquinaria específica que permite levantarlos y limpiar con agua a presión al mismo tiempo. A pesar de estas definiciones que dio la administración, tal y como se puede ver por las calles de Barcelona o en las imágenes que ilustran este artículo, muchos de los nuevos containers están rodeados de bolsas de basura. En diversas ocasiones, tan llenos que estas caen por sus aperturas. 

CONTENEDORES MASIFICADOS EN EL EIXAMPLE

Montse Asensio, propietaria del Bar Campeón de la calle Pau Claris, lo tiene claro: "Hay más mierda que nunca". Esta restauradora carga contra la gestión del Ayuntamiento después de que los antiguos contenedores, que tenía detrás de la terraza de su negocio, se hayan reubicado delante del edificio en el que vive. Explica que han puesto cuatro contenedores delante de su casa –tres grises (de basura doméstica) y dos marrones (de residuos orgánicos)"– y que al menos tres bares de su alrededor y un hotel se ven obligados a compartirlos con el vecindario: "Están siempre llenos. Hay bolsas de basura por toda la calle".

La vecina alega que no solo los restaurantes de la vía de la Dreta del Eixample se ven obligados a depositar sus residuos en esos contenedores, sino que "las tiendas y restaurantes del paseo de Gràcia también lo hacen". Lo achaca a la ausencia de containers en la milla de oro: "los he visto arrastrar las bolsas de basura desde el paseo de Gràcia hasta aquí", dice Montse. La restauradora también discrepa sobre la mejora en la limpieza de la calle que prometió el equipo de gobierno de Colau. A pesar de la desinfección de los contenedores que ordena el Ayuntamiento, asegura que el suelo está lleno de suciedad y que la acumulación de residuos orgánicos provoca un "olor horrible". 

Contenedores de reciclaje y residuos domésticos, llenos de basura / RRSS

PROTESTA VECINAL

Asensio hizo una petición a través de la aplicación municipal Barcelona a la butxaca. En ella exigía la reubicación de los contenedores a otro punto de la vía. El servicio del consistorio agradeció su "participación" e incidió en que las nuevas ubicaciones se habían "planificado de manera adaptada a cada barrio teniendo en cuenta los diferentes usos que ocupan la vía pública (elementos urbanos, negocios, accesos a las viviendas...)".

Ante la pasividad del equipo municipal a sus quejas, la comunidad de vecinos del número 266 de la calle de la Diputació planea "colgar carteles y sábanas en su fachada" para "ejercer presión y expresar su desacuerdo". Los vecinos esperan que más barceloneses se unan al movimiento: "creemos que puede provocar un efecto rebote en todos los barrios".

SITUACIÓN SIMILAR EN SANT ANDREU Y SANT MARTÍ

Teresa García, vecina de Sant Andreu, explica que en su distrito los contenedores presentan el mismo panorama que en el Eixample, y lo demuestra con una imagen representativa en sus redes sociales. Usuarios de Twitter de otros distritos se unen a sus críticas a través de la plataforma vecinal On Vas Barcelona. Alegan que "la boca de los contenedores es más pequeña que en los antiguos", que "son de mala calidad y muchos ya están rotos". 

Para Carla Ramos, una joven que vive en el límite entre los distritos de Sant Andreu y Sant Martí, la distribución que ha hecho la regidoría de Emergencia Climática y Transición Ecológica de Barcelona "no tiene sentido". Esta vecina explica que el Ayuntamiento ha quitado una isla de contenedores en la confluencia de las calles de Mallorca y Biscaia, dejando solo una para todo el vecindario de la vía. ¿El resultado?: "Están casi siempre desbordados y para tirar la basura en otro sitio tienes que caminar un buen rato", denuncia. 

Uno de los nuevos contenedores, roto un mes después de su estreno / RRSS

LOS BASUREROS CONFIRMAN LA "INEFICIENCIA"

Fuentes del servicio de recogida de basura de Barcelona explican a Metrópoli que los nuevos contenedores se llenan "con más rapidez" que los anteriores y eso provoca que "las basuras se amontonen fuera".

También denuncian que, al encontrarse con esta situación, algunos ciudadanos "aprovechan la parte superior y plana de los containers para depositar las bolsas", hecho que complica el trabajo de los basureros. 

LA OPOSICIÓN PIDE UNA REVISIÓN

Francina Vila, regidora de JuntsxCat en Barcelona, explica a este medio que el grupo municipal coincide con la "percepción de ineficiencia" de los nuevos contenedores. Cuenta que han recibido "multitud de quejas vecinales". La portavoz del partido achaca los problemas a que "el gobierno ha reducido los contenedores grises para incentivar el reciclaje" y asegura que esto ha provocado un "problema ciudadano". 

Según explica Vila, JuntsxCat Barcelona ha preguntado por escrito al Ayuntamiento cuál es el número exacto de contenedores que había antes y cuál hay ahora, para saber si se han reducido o incrementado. Además ha pedido en detalle las nuevas ubicaciones escogidas y exige una "radiografía real" para saber si el nuevo sistema funciona. La portavoz del partido valora el contexto como "difícil" y considera que "se complicará más si finalmente los trabajadores de la basura van a la huelga". "No puede ser que un contrato de 300.000 euros en un periodo tan corto ya tenga deficiencias. Se tiene que revisar si hay suficientes unidades de contenedores y si los horarios de recogida son los correctos", concluye. 

El partido municipal quiso pedir una comparecencia de Eloi Badia, regidor de Emergencia Climática y Transición Ecológica de Barcelona, pero no pudo por haber agotado este derecho.

RECLAMAN UNA AUDITORÍA

Eva Parera, presidenta del grupo municipal Valents también muestra su descontento con el cambio de contenedores: "después de vender a bombo y platillo la nueva contrata de limpieza, en apenas un mes de su entrada en funcionamiento en los primeros cinco distritos, todo son quejas por la falta de contenedores grises y la mala calidad de los mismos". "Nos parece opaco que el ayuntamiento no informe sobre la reducción de contenedores grises, un hecho que denuncian muchos vecinos. Es necesario que a los tres meses se realice una auditoría sobre los cambios de servicio para conocer si los vecinos están satisfechos con los nuevos contenedores", añade. 

La líder de Valents define negativamente la gestión municipal: “todo lo que toca el gobierno Colau lo acaba estropeando. Quieren cambiar desde los contenedores hasta el panot, y lo más surrealista es que lo acaban empeorando". Y denuncia que "al gobierno Colau-PSC le gusta mucho hacer campañas publicitarias en los medios de todo: superilles, tranvía por la Diagonal, nueva contrata de limpieza… Pero parece que lo único que consiguen es enfadar más a los vecinos”. 

Contenedores de residuos domésticos y de plásticos, con las bocas llenas de basura / RRSS

EL AYUNTAMIENTO DEFIENDE SU GESTIÓN

Ante las acusaciones vecinales, el Ayuntamiento de Barcelona afirma a Metrópoli que "la cabida de los contenedores es la misma que antes". Fuentes municipales explican que "el volumen es menor porque se ha reducido la cabeza del contenedor", que era la "volumetría que no se llenaba nunca porque quedaba por encima del nivel de la boca de entrada". Desde el Ayuntamiento aseguran que "este volumen no era espacio útil", por lo que, para el consistorio, "la capacidad sigue siendo la misma".

La administración confirma que "se están haciendo ajustes en la implantación de los contenedores según las necesidades" y explica que se está reforzando el número de containers "si se ve que en algún barrio faltan de resto orgánico o de recogida selectiva".

ESPERAN QUE LOS VECINOS SE ACOSTUMBREN

Por otro lado, el Ayuntamiento de Barcelona ha declinado informar si el número de contenedores grises de basura doméstica se ha incrementado o reducido con la aplicación de la nueva contrata. Lo que sí han explicado las fuentes del consistorio barcelonés es que "se han incrementado en un 25% los de recogida selectiva", a lo que se deberá ver "cómo la ciudadanía responde a esta facilidad".

Según el consistorio, el feedback del vecindario es bueno. Las fuentes municipales aseguran que el vecindario ve los contenedores "más amables", ya que "no hacen de barrera visual". Plantean hacer el balance final del cambio de los nuevos contenedores "una vez finalice la implantación".

Acumulación de bolsas de basura delante de contenedores de residuos domésticos / RRSS

2.300 MILLONES 

Los nuevos containers forman parte del despliegue del nuevo contrato de limpieza, "uno de los puntos más importantes de la ejecución del Plan Cuidem Barcelona", según el Ayuntamiento. Después de que el Barómetro municipal evidenciase que Barcelona está sucia, el consistorio tuvo que rectificar y poner en marcha un plan de choque antes de la entrada en vigor de la nueva contrata con una inversión extra de 70 millones.

Esta ha supuesto la mayor inversión del Ayuntamiento de Barcelona con 2.300 millones de euros en ocho años y, entre otros cambios, supondrá la renovación y reubicación total de los contenedores de toda la urbe. A medida que los primeros cinco distritos lo hayan implementado de forma progresiva, Sants-Montjuïc, Les Corts, Sarrià–Sant Gervasi, Horta-Guinardó y Nou Barris serán los siguientes a partir del mes de septiembre. 

El equipo de gobierno de Colau defendió el modelo alegando que era un "salto cualitativo y cuantitativo de la limpieza en Barcelona" y añadió que estaba "adaptado a las nuevas necesidades de la ciudad del siglo XXI". 

POSIBLE HUELGA DE BASUREROS

El descontento vecinal con los contenedores coincide con la amenaza de huelga de los trabajadores la basura de Barcelona. El servicio de recogida de la basura de Barcelona convocó este mes de abril cinco jornadas de huelga. De llegar a ello, la interrupción del servicio se producirá los días 25, 26, 27, 28 y 29 de abril. Según informaron fuentes del servicio de limpieza urbana y recogida de basuras de Barcelona a este digital, se prevé que la huelga comience el día 24 de abril a las 21.00 horas.