Usuarios esperando al autobús en la estación de Fabra i Puig

Usuarios esperando al autobús en la estación de Fabra i Puig SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

El pulso de la ciudad

Segunda jornada de caos por el corte en Rodalies: “He tardado tres horas en llegar a Barcelona desde Sant Celoni”

Los usuarios, que esperaban que el servicio se reanudara este jueves, se han visto “abandonados” en las estaciones, sin forma de llegar al trabajo, a casa o a la universidad y una de las pocas alternativas, el autobús, estaba colapsada

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Después de la tormenta dice el refrán que llega la calma. Pero tras el día de ayer, de auténtico colapso provocado por la suspensión del servicio de Rodalies, este jueves la jornada ha vuelto a ser caótica para muchos usuarios de Barcelona.

Aunque todo parecía indicar que los trenes volverían a circular con normalidad, por “causas operativas” la red de Rodalies sigue sin prestar servicio desde primera hora de la mañana. Un hándicap que ha interferido en la rutina de muchos barceloneses, que se han visto “abandonados” en las estaciones sin forma de llegar al trabajo, a casa o a la universidad. Como consecuencia, el transporte público se ha saturado desde bien temprano, con más de 400.000 usuarios furiosos y sin alternativas.

Usuarios en la estación de Fabra i Puig

Usuarios en la estación de Fabra i Puig GALA ESPÍN Barcelona

Autobuses abarrotados

Este es el caso de Sara, una vecina de Sant Celoni que este jueves no ha llegado a tiempo a un examen de Filosofía. “Si no me presentaba, me suspendían toda la evaluación del trimestre”, ha explicado preocupada a Metrópoli. Para llegar a la Estació del Nord ha tenido que coger dos autobuses diferentes, que, apunta, “iban abarrotados de gente”.

Precisamente porque son una de las pocas opciones para los afectados por el corte de Rodalies, este jueves las aglomeraciones han vuelto a ser las protagonistas en las paradas de autobús, especialmente en las líneas en dirección a Barcelona.

Los vehículos circulan llenos y los usuarios se ven obligados a dejar pasar a aquellos que van más llenos. Una situación que incrementa el malestar generalizado de los usuarios, que denuncian “pocas alternativas, pésima organización y falta de información”.

“He tardado tres horas y media en llegar a Barcelona desde Sant Celoni”, denuncia Sara, cuando la distancia habitual entre ambas localidades es de 45 minutos. Toda una odisea, teniendo en cuenta que a las nueve de la mañana ya estaba en la estación esperando el autobús. “Tenía que hacer transbordo en Cardedeu, pero lo he perdido”, añade.

Según relata, Sara había salido con tiempo suficiente, pero el autobús no ha pasado y ha tenido que esperar una hora hasta el siguiente. Todo ello, además, lloviendo. “Ha sido horrible”, lamenta. La joven denuncia que ni ella ni el resto de usuarios han recibido ningún tipo de explicación o información: “hemos estado incomunicados”.

Exterior de la Estació del Nord

Exterior de la Estació del Nord GALA ESPÍN Barcelona

Respecto al examen, confía en que le permitan repetirlo. “He perdido un montón de horas y acumulo varias faltas porque ayer tampoco pude ir a clase por lo mismo… una putada”, sentencia.

Desconcierto en Fabra i Puig

En el otro extremo se encuentran casos como el de Carlos, que de manera excepcional este jueves tiene que ir a Sabadell. “Nunca cojo el autobús y estoy completamente perdido”, explica a este medio. Desde primera hora de la mañana, lleva intentando saber cómo llegar a su destino: primero, buscando el autobús, y después, la forma de comprar un billete.

“No llevo efectivo y en el autobús me han dicho que no aceptan tarjeta, así que ahora tengo que buscar un cajero para poder sacar dinero”, relata.

Autobuses en la estación de Fabra i Puig

Autobuses en la estación de Fabra i Puig GALA ESPÍN Barcelona

En la misma dirección, hacia Cerdanyola del Vallès, se dirige Carolina, usuaria de Rodalies desde hace más de 20 años. “Lo que está pasando no es normal”, afirma. Cuenta que, como administrativa, su empresa le permite teletrabajar, pero que esta mañana ha decidido acudir de forma presencial a la oficina tras el anuncio de la reanudación de Rodalies.

“He mirado en la página web y ponía que el servicio estaba normalizado, pero he venido a Fabra i Puig y resulta que no hay trenes”, lamenta. Aunque tenía que llegar a la oficina a las 08:30 horas, Carolina intentará coger el autobús, con la vista ya puesta en una tarde que prevé complicada.

Una hora desde Esplugues

Afectada por la misma situación, Marisa se desplaza desde Esplugues de Llobregat a Barcelona para trabajar. “Tengo que coger un autobús y luego el metro, con transbordo incluido”, explica. “Yo aún, pero algunos de mis compañeros viven más lejos y no han podido venir a trabajar”, señala.

Parada de la estación de plaza de Catalunya de Rodalies vacía

Parada de la estación de plaza de Catalunya de Rodalies vacía GALA ESPÍN Barcelona

Marisa tarda una hora en venir. Ayer hizo el mismo trayecto que hoy, aunque espera que mañana la situación sea distinta y que los trenes vuelvan a prestar servicio. “Estoy preguntando constantemente cuándo se va a restablecer, porque los que vivimos fuera de Barcelona lo necesitamos”, concluye.