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Las prisiones de Brians 1 y Brians 2, situadas en Sant Esteve de Sesrovires, concentran buena parte de la violencia contra trabajadores penitenciarios en Catalunya.

Solo estos dos centros acumularon 375 funcionarios agredidos en 2025, más de la mitad del total registrado en el sistema penitenciario catalán, según el Informe 2025 sobre agresiones a trabajadores penitenciarios elaborado por el sindicato Marea Blava a partir de datos oficiales.

Exterior de la prisión de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires Gencat Barcelona

En concreto, Brians 1 encabeza el listado con 250 trabajadores agredidos, mientras que Brians 2 suma otros 125, unas cifras que convierten a ambos centros en los más conflictivos de Cataluña y sitúan el foco del problema en el área metropolitana de Barcelona.

Récord de agresiones en las cárceles catalanas

El informe constata que 2025 cerró con 699 trabajadores penitenciarios agredidos, lo que supone un aumento del 26% respecto a 2024 y la cifra más alta registrada hasta ahora.

Entre 2017 y 2024, las agresiones crecieron un 330%, consolidando la violencia como un problema estructural del sistema penitenciario catalán.

Actualmente, y según los datos a los que ha tenido acceso Metrópoli, se producen casi dos agresiones físicas al día en el conjunto de prisiones catalanas.

La violencia “sin lesión” se dispara

De las agresiones registradas en 2025, 545 fueron sin lesión, 107 con lesión leve y 47 con lesión grave. El notable incremento de los episodios sin daño físico refleja, según el informe, una normalización de la violencia cotidiana contra el personal penitenciario.

Marea Blava advierte además de que la cifra real de incidentes podría ser mayor, ya que en 2025 la administración dejó de contabilizar las tentativas de agresión, un cambio que dificulta conocer la dimensión real del problema.

Interior del Centro Penitenciario Brians 1

Vigilantes, el colectivo más castigado

La mayoría de las agresiones recaen sobre los funcionarios de vigilancia, el colectivo más expuesto dentro de los centros penitenciarios.

El informe estima que uno de cada cinco vigilantes sufre cada año algún tipo de agresión por parte de internos, con o sin lesiones.

Repunte de las agresiones sexuales a trabajadoras

El estudio alerta también del fuerte aumento de la violencia sexual contra mujeres funcionarias, un fenómeno que hace cinco años era prácticamente inexistente.

En los últimos cuatro años se han contabilizado 51 casos de violencia física sexual y 40 de exhibicionismo.

Solo en 2025, este tipo de agresiones se duplicaron respecto al año anterior, con una media de dos casos mensuales en las prisiones catalanas.

La prisión de Brians 2 / EUROPA PRESS

El informe subraya que muchos de estos episodios no se denuncian, por lo que podrían estar infrarrepresentados.

Sobrerrepresentación de internos extranjeros

Según los datos recopilados, el 64,37% de las agresiones a trabajadores penitenciarios en 2025 fueron protagonizadas por internos extranjeros, pese a que representan el 52,86% de la población reclusa.

En el caso de las agresiones sexuales contra trabajadoras, el porcentaje asciende al 60%.

Falta de transparencia

Marea Blava denuncia que la decisión de dejar de contabilizar las tentativas de agresión reduce la transparencia y oculta parte de la violencia real que sufren los trabajadores penitenciarios en Catalunya.

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