Alumnos en una escuela en una imagen de archivo
La gentrificación llega a las escuelas de Barcelona: los hijos de los 'expats' desplazan a los alumnos de las clases populares
Un estudio de la UAB, la UB y el Institut Metrópoli pide políticas públicas orientadas a preservar la equidad educativa y recomienda reducir la sobreoferta de plazas escolares
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La transformación de los barrios también redefine las escuelas. Un nuevo estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), el Institut Metròpoli y la Universitat de Barcelona (UB) ha alertado de que la llegada de las nuevas clases medias, los llamados expats, a la capital catalana puede desplazar al alumnado vulnerable de los centros educativos que históricamente habían acudido las clases populares o de origen migrante.
El estudio Una aproximación a la gentrificación escolar en Barcelona: mecanismos e implicaciones para la política pública, de los investigadores Marcel Pagès, Andreu Termes, y Xavier Bonal, ofrece una de las primeras conceptualizaciones sistemáticas del fenómeno de la gentrificación escolar en la capital catalana e identifica sus efectos.
Riesgos de desplazamiento
Según los autores, la gentrificación escolar se produce cuando familias con alto capital cultural y económico (generalmente procedentes de países de rentas altas) entran en escuelas que siempre se han identificado por acoger alumnado vulnerable.
Este proceso conlleva una transformación en la cultura escolar y, a menudo, procesos de desplazamiento simbólico o material.
Un paso de cebra para escuelas en Barcelona
“La gentrificación escolar tiene una dimensión profundamente contradictoria. Puede generar riesgos evidentes de desplazamiento, colonización cultural y pérdida de centralidad de las familias más vulnerables dentro de la escuela. Pero también puede abrir oportunidades para reducir la segregación si se activan las políticas necesarias”, afirman los autores.
El estudio señala que Barcelona es un caso "especialmente singular", pues la ciudad combina procesos de turistificación, migraciones transnacionales y transformaciones del mercado de la vivienda que han modificado profundamente la composición social de muchos barrios.
Así, los perfiles de las familias cambian, las expectativas educativas también.
Calle de Marià Aguiló, en el Poblenou
Cómo se identifica la gentrificación
Los investigadores han identificado siete mecanismos que explican cómo se desarrolla la gentrificación escolar en Barcelona y han apuntado a que son "decisiones cotidianas" acumuladas.
Disponer de estrategias de competencia escolar para atraer determinados perfiles, legitimar el cambio escolar mediante discursos de diversidad e innovación pedagógica o usar códigos simbólicos que conectan mejor con las familias de clase media con estudios son algunos de estos factores.
Más desigualdad
Tal y como apuntan los autores, este proceso de gentrificación mejora la reputación de las escuelas y aumenta los recursos.
Sin embargo, trae "consecuencias no deseadas" como la marginación de familias con menos capital cultural, sobrerrepresentación de ciertos perfiles en espacios de participación y reconfiguración simbólica de los centros dentro del mercado escolar.
Todo ello, alertan, puede favorecer las desigualdades educativas ya existentes.
Escuela Highlands School Barcelona
Equidad educativa
El artículo concluye que se necesitan políticas coordinadas entre urbanismo, vivienda y planificación escolar para evitar la gentrificación y pide que la equidad educativa sea el principio rector de las políticas urbanas.
Entre las medidas propuestas, los investigadores destacan la expropiación de suelo urbanizable, la rehabilitación de viviendas, la promoción del alquiler social y regulación del alquiler turístico.
Asimismo, en materia educativa, recomiendan reducir la sobreoferta de plazas escolares, revisar la zonificación, reforzar los criterios de proximidad e impulsar la cohesión dentro de las escuelas.