El conflicto laboral en Nissan sube de tono.
Los representantes sindicales de la compañía automovilística han comparecido este miércoles, 3 de junio, en el Parlament de Catalunya para exigir a la Generalitat el uso de todas las herramientas legales y de mediación disponibles para "tumbar" el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que amenaza a los 211 trabajadores de sus centros productivos en Catalunya.
Desde el comité de empresa rechazan categóricamente los argumentos de la multinacional.
Según los sindicatos, los despidos no son el resultado de una crisis económica en las plantas catalanas, a las que defienden como "viables y productivas".
Manifestación de los trabajadores de Nissan en Barcelona
Por el contrario, acusan a la dirección de llevar a cabo una estrategia encubierta. "Nissan pretende desmantelar de manera silenciosa lo que queda de su tejido industrial en nuestra casa bajo la excusa de una reestructuración global europea", denunció Raúl Ocón, delegado de CCOO y trabajador de Nissan Recambios.
"Nos dicen que son decisiones organizativas a nivel europeo, nos dicen que es por una reestructuración global del plan de rentabilidad de Nissan", ha asegurado Ocón.
Ultimátum político y amenaza de movilizaciones
El mensaje de los trabajadores a la clase política catalana ha sido tajante, dejando claro que no buscan empatía, sino soluciones efectivas. Ocón ha subrayado que no han acudido al Parlament a buscar "palabras de compasión", sino a exigir una "implicación política" que debe ser, aseguran, "directa y urgente".
Los representantes sindicales han instado al Govern a intensificar sus labores de "fiscalización y mediación" de manera inmediata.
Asimismo, han lanzado una advertencia sobre las consecuencias de la inacción: si las instituciones no logran frenar este expediente de regulación, "el conflicto laboral explotará", en sus propias palabras, en las próximas semanas con nuevas movilizaciones en las calles.
Centro de distribución de Nissan en el Puerto de Barcelona / NISSAN
La oferta de la empresa: indemnizaciones y prejubilaciones
Mientras la presión política aumenta, las negociaciones en los despachos siguen marcadas por el desacuerdo.
Este martes, la multinacional nipona puso sobre la mesa su primera propuesta económica para las salidas.
La oferta contempla abonar a los afectados una indemnización equivalente a la de un despido improcedente, fijada en 33 días por año trabajado con un límite de 24 mensualidades.
Panorámica de la planta de Nissan en Barcelona / METRÓPOLI
Para aquellos empleados con contratos firmados antes de febrero de 2012, la compañía aplicaría lo previsto por la ley, ofreciendo 45 días por año trabajado con un tope máximo de 42 mensualidades.
Por otro lado, para el colectivo de trabajadores mayores de 55 años, es decir, aquellos nacidos antes de 1972, Nissan plantea un plan de rentas puente hasta que alcancen los 61 años. Sin embargo, por el momento la empresa no ha entrado a detallar qué porcentaje exacto de su salario quedaría garantizado durante ese periodo.
Los sindicatos ya han rechazado la oferta y han calificado esta propuesta económica como “totalmente insuficiente”.
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