Los Jesuitas de Casp en una imagen de archivo / ARCHIVO
Los jesuitas expulsan al cura Francesc Peris por abusar de menores en el colegio de calle Casp de Barcelona
Un tribunal interno de la Iglesia sentencia que el sacerdote es culpable de varias agresiones sexuales desde los años 70
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La Compañía de Jesús ha expulsado de la orden al cura Francesc Peris después de que un tribunal interno de la Iglesia le haya considerado culpable de varios delitos de abusos sexuales a menores cometidos en el colegio de la calle Casp de Barcelona y la escuela Juan XXIII de Cochabamba, en Bolivia, al menos desde los años 70.
Tras conocer el dictamen, el superior general de los jesuitas, Arturo Sosa, ha decretado la expulsión de Peris del estado clerical --la pena más grave y de carácter permanente prevista por el Derecho Canónico para este tipo de delitos-- y de la Compañía de Jesús, informa este lunes en un comunicado la orden.
Residencia en una comunidad jesuita
Esta decisión supone que Francesc Peris pierde todos los derechos, responsabilidades y funciones propias del estado clerical y queda excluido del ejercicio del ministerio sacerdotal.
No obstante, Peris podrá residir en una comunidad jesuita. La decisión se ha adoptado para que el sacerdote, de 84 años, esté en "un entorno institucional en el que esté sometido a seguimiento y supervisión constante".
El acuerdo incluye unas normas de conducta y una serie de prohibiciones que tiene que cumplir "de forma escrupulosa", entre ellas, no tener ningún tipo de contacto con menores o adultos en situación de vulnerabilidad, no salir o ausentarse de la casa sin permiso expreso, no ponerse en contacto con ninguna víctima ni recibir visitas sin permiso expreso.
"Esta permanencia residencial no modifica ni atenúa en ningún caso las sanciones impuestas", subraya la orden.
Fachada del Jesuïtes Casp - Sagrat Cor
Compromiso con las víctimas
Asimismo, la orden remarca que la conclusión de estos procesos "no repara por sí misma el daño causado ni pone fin a la responsabilidad moral e institucional" de la Compañía hacia quienes sufrieron abusos sexuales por parte de uno de sus miembros, y reconoce y condena los "errores graves" que cometió en el pasado en la manera de "escuchar, proteger y responder" a las víctimas ante los abusos.
La Compañía mantiene su compromiso de atención integral a las víctimas, además de facilitar y colaborar con la investigación de cualquier nueva información que pudiera conocerse y continuar reforzando sus procedimientos de prevención, actuación y creación de entornos seguros.
Francesc Peris ha sido informado de su expulsión del estado clerical y de los jesuitas y puede interponer los recursos previstos por el Derecho Canónico dentro de los plazos establecidos.