En esta ocasión, hay que aplaudir el sentido común de la persona que ha decidido equiparse convenientemente para circular por la ciudad manejando un monociclo eléctrico. Por ello, se ha puesto el pertinente caso y los guantes, rebajando de esta manera el riesgo de posible lesiones de gravedad en el caso de una caída. Aunque sea inevitable hacer una comparación con un héroe de los dibujos animados del siglo pasado, la Hormiga Atómica.