Barcelona se ha consolidado en los últimos años como el escenario de un idilio gastronómico para una de las parejas más mediáticas y seguidas de España: Cristina Pedroche y Dabiz Muñoz.
Desde que el reconocido chef, galardonado como el mejor del mundo, eligiera la capital catalana como el enclave perfecto para expandir su universo culinario con la apertura de GoXO en el centro comercial L'Illa Diagonal, la ciudad se ha transformado en su segundo hogar.
Esta presencia constante en el distrito de Les Corts ha permitido a la pareja explorar a fondo los tesoros que esconde la metrópoli, descubriendo lo que ellos mismos denominan "templos gastronómicos".
Entre toda la oferta culinaria de la Ciudad Condal, hay uno que destaca con luz propia en el corazón de la presentadora: Koy Shunka.
Este restaurante no es solo un destino recurrente en sus visitas, sino un lugar del que Pedroche se ha declarado "fan absoluta" y del cual se ha enamorado por completo. Pero, ¿qué hace a este rincón tan especial como para cautivar a alguien que convive diariamente con la alta cocina?
El templo de Hideki Matsuhisa
Ubicado en la discreta calle Copons, muy cerca de la concurrida Via Laietana, Koy Shunka es la obra maestra del chef Hideki Matsuhisa. La relevancia de este establecimiento en el panorama nacional es histórica: Matsuhisa fue el primer cocinero japonés en alcanzar una estrella Michelin en España.
Con una trayectoria de más de 13 años sirviendo la excelencia nipona en Barcelona, el restaurante se ha consolidado como el referente indiscutible de su categoría en la ciudad.
La pasión de Cristina Pedroche por este cenador japonés no es un secreto guardado bajo llave. La presentadora ha utilizado sus redes sociales para compartir con sus millones de seguidores la fascinación que siente por la propuesta de Matsuhisa.
A través de fotografías de delicados nigiris, acompañadas de emoticonos de corazones rojos y caras babeando, Pedroche ha dejado claro que la experiencia en Koy Shunka es, para ella, un auténtico deleite sensorial.
Una experiencia de lujo y sabor
No es raro ver a la pareja "poniéndose las botas" en este establecimiento. Conocedores de que la calidad extrema tiene un valor, no dudan en disfrutar de los dos menús degustación que ofrece la casa, cuyo precio ronda los 100 euros por comensal.
Para ellos, cada euro invertido en la barra de Koy Shunka está justificado por la maestría técnica y la frescura del producto que caracteriza al chef japonés.
En definitiva, la relación de Cristina Pedroche con Barcelona es una historia de amor que se escribe a través del paladar. Ya sea degustando la precisión de un nigiri en Koy Shunka, alucinando con las creaciones de los hermanos Roca o simplemente disfrutando de un buen fuet, la presentadora ha encontrado en Cataluña su particular paraíso gourmet.
