Fiedua

Fiedua

Gastro

Los expertos coinciden: “Para que la fideuá quede más sabrosa no uses agua, sino caldo de marisco, fideos del nº2 y un poco de pimentón”

Una de las claves más importantes para este plato es el paso previo de tostar los fideos con un poco de aceite de oliva, que es lo que permite potenciar su sabor y obtener la textura perfecta

Las abuelas coinciden: “Los pimientos rellenos más ricos del verano no necesitan horno, solo 1 bote de bonito, 3 huevos y mayonesa”

Leer en Castellano
Publicada

Los días largos de verano comienzan a llegar a su fin y con ello las despedidas en campos con comidas y reuniones familiares y de amigos. En estos días, las paellas y la fideuá se convierten en los platos ideales para comer sabrosamente.

A pesar de que como en cualquier otra receta, la base de una fideuá excepcional radica en la calidad de sus ingredientes, la selección cuidadosa del marisco fresco, un buen caldo de pescado y fideos de calidad no es solo recomendable, sino esencial.

Para preparar una fideuá de nivel de restaurante, el secreto principal, según el chef Alfredo Vozmediano, está en evitar el fideo grueso tradicional con agujero ya que suele quedar pastoso y utilizar fideos comunes como el número 2 (medio) o el número 0 (fino de sopa).

Pero, una de las claves más importantes para este plato es el paso previo de tostar los fideos con un poco de aceite de oliva, que es lo que permite potenciar su sabor y obtener la textura perfecta.

Por otra parte, Alfredo hace hincapié en no guiarse por el peso de los fideos, sino del volumen. Esparce los fideos en la paella en seco buscando que cubran toda la base en una capa fina, sin dejar huecos pero sin que quede demasiado gruesa.

Además, reconoce que uno de los pasos más importantes es el toque final. Es decir, meter la fideuá al horno en los últimos minutos ayuda a que se termine de cocinar, se caramelice y los fideos queden crujientes y se "pongan de pie".

La receta de Alfredo

Ingredientes

  • Fideos número 2
  • Chipirones
  • Gambones
  • 1 cebolla roja picada
  • Azafrán y pimentón
  • 200 g de tomate triturado
  • Caldo de marisco
  • Aceite de oliva y sal

Preparación

Preparar el marisco: Limpia los chipirones separando la cabeza del cuerpo, retira los órganos, el pico, la pluma y deja solo los tentáculos. Pela los gambones, retírales el intestino con un corte suave, pícalos finos para hacer un tartar y resérvalos.

Tostar los fideos: Coloca los fideos nº 2 en una bandeja de horno con un chorrito de aceite de oliva. Tóstalos en el horno a 200 °C durante 10 minutos, removiendo a la mitad para que queden dorados de manera uniforme (evita que se quemen).

Marcar y sofreír: Pon la paella a fuego medio-alto con aceite de oliva. Marca los chipirones para tostarlos bien y que dejen sabor en la sartén; luego retíralos. En esa misma sartén, rehoga la cebolla roja picada. Agrega el azafrán y el pimentón, tóstalos rápidamente con cuidado de que no se quemen, e incorpora el tomate triturado para que el sofrito reduzca.

Cocinar la fideuá: Añade los fideos tostados a la paella, rehogándolos con el sofrito. Vierte el caldo de marisco caliente (2.5 partes de caldo por cada parte de fideos), ajusta el punto de sal y cocina a fuego alto durante un par de minutos, bajando luego a fuego medio.

Horneado final: Cuando casi no quede caldo y el fideo esté casi tierno, introduce la paella al horno a 220 °C para que se tueste por arriba y los fideos se levanten.

Emplatado: Saca la fideuá del horno, coloca encima los chipirones y añade el tartar de gambón (el cual habrás marinado solo con aceite de oliva y sal, lo que genera una emulsión cremosa espectacular gracias a la proteína del marisco).