Arroz con leche

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Gastro

Pepi, abuela cocinera: “Para que el arroz con leche quede perfecto y más sabroso, cuécelo con leche y 3 ramas de canela”

El arroz con leche es un postre estrella de la gastronomía tradicional, especialmente famoso en su versión asturiana con una capa de azúcar caramelizada crujiente

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El arroz con leche es un postre típico de la gastronomía de España, elaborado a partir de la cocción lenta de arroz, leche y azúcar.

Este se sirve frío o caliente y se le suele espolvorear canela, vainilla y/o cáscara de limón por encima para aromatizarlo y brindarle matices adicionales a su sabor.

No obstante, destaca especialmente la versión de Asturias, famosa por su cocción muy lenta, su textura muy cremosa y su característica capa final de azúcar quemado con soplete o hierro caliente ("requemao"). En este contexto, Pepi, la abuela cocinera, nos enseña su tradicional receta y truquitos para un arroz perfecto.

La receta de la abuela Pepi

Para preparar el auténtico arroz con leche asturiano de la Güela Pepi, se comienza con la preparación del arroz. Se necesitan 250 gramos de arroz de grano redondo blanco.

El primer paso es añadirle un poco de agua caliente únicamente para quitarle el almidón, tirando el agua inmediatamente después. No se debe dejar hervir ni reposar en esa agua para evitar que el arroz la absorba, ya que el objetivo es que luego chupe únicamente la leche.

A continuación, se inicia la cocción lenta con la leche y los aromatizantes. Se vuelve a poner el arroz al fuego y se va agregando leche entera templada o caliente poco a poco, nunca de una sola vez.

En total, para nuestro arroz con leche se necesitará más de 3 litros de leche. Desde el principio de la cocción, se añade un poco de sal para realzar el sabor dulce, la corteza de un limón, tres ramas de canela y aproximadamente 100 mililitros de nata líquida para aportarle cremosidad.

No obstante, el secreto principal de esta receta reside en el removido constante y la paciencia. Es decir, el arroz debe cocer a fuego mínimo una vez que rompe a hervir, y se debe remover de forma continua para que suelte su almidón, la leche hierva y se vaya creando una crema espesa.

A medida que el arroz absorbe el líquido, se continúa incorporando el resto de la leche caliente en varias tandas. Este proceso de cocción toma algo más de una hora. Al remover, se debe inclinar la cuchara hacia abajo con cuidado para no arrastrar lo que pueda pegarse en los bordes de la olla, evitando que se queme o se mezcle ese residuo marrón con el resto del arroz.

El toque final

Una vez que el arroz está bien cocido y cremoso, se retiran las ramas de canela y la corteza de limón para que no aporten amargor.

En ese momento, se añaden 60 gramos de mantequilla, un chorrito de anís de la asturiana y 250 gramos de azúcar, que debe ser exactamente la misma cantidad que el peso del arroz. Se mezcla todo bien para que se disuelva e integre perfectamente con el calor.

Por último, el arroz con leche se reparte en cuencos individuales. Para presentarlo al estilo tradicional asturiano, se espolvorea por encima una mezcla de azúcar normal y canela en polvo.

Finalmente, utilizando un hierro para quemar bien caliente (como un quemador eléctrico o el antiguo gancho de cocina), se quema el azúcar de la superficie hasta caramelizarlo y conseguir el "requemao".