El mercado de la Abaceria, situado en la Travessera de Gràcia con la calle de los Torrijos, cerrará el próximo 14 de julio para llevar a cabo una reforma integral. Ese día, un sábado, será el último que abrirá al público en ese punto del distrito de Gràcia. Los comerciantes se trasladarán a la carpa provisional, en el paseo de Sant Joan, donde permanecerán como mínimo entre dos años y dos años y medio.

Actualmente, el equipamiento no vive su mejor época. Numerosas paradas han cerrado. En algunos pasillos, el metal de las persianas bajadas hace daño a los ojos. "Los últimos meses se han clausurado entre 15 y 20 comercios", explica la presidenta del mercado, Maribel. Algunos vendedores se han jubilado, otros no quieren ir al mercado provisional y han sido indemnizados. 

La carpa provisional ocupa todo el tramo central del paseo de Sant Joan, entre las calles de Sant Antoni Maria Claret y de la Indústria. La estructura externa está muy avanzada y los operarios ya trabajan en el interior. El objetivo es que los comerciantes se instalen en ella entre los días 17 y 19 de julio. "La inauguración está prevista para el sábado 21", cuenta Loli, que trabaja en uno de los bares que quedan en la Abaceria.

A la instalación se trasladarán 43 comerciantes de alimentos frescos y otros 13 que ahora tienen las paradas en el exterior de la Abaceria y que se dedican a la venta de ropa, complementos o floristería. Alli, los vendedores está previsto que permanezcan durante unos dos años y medio, hasta que se culmine la reforma del mercado original. Pero los comerciantes son conscientes de que la remodelación se puede retrasar. Así ha sucedido en otros mercados, como el de Sant Antoni, recién inaugurado. La reforma se prolongó durante nueve años. 

El mercado de la Abaceria con numerosos comercios cerrados / JORDI SUBIRANA



25 MILLONES DE OBRAS

La renovación del mercado de la Abaceria costará 25 millones de euros. Las obras empezarán tras la redacción de proyecto ejecutivo. La intención es conservar la actual estructura, construida en 1892, y retirar todo el techo de uralita que se añadió con posterioridad. Ahora el material está prohibido. Inaugurado con el nombre de mercado de Sant Isabel, durante un tiempo convivió con paradas al aire libre de la plaza de la Revolució, donde se sitúa los orígenes de la actual Abaceria. El mercado fue impulsado por el industrial Puig Martí.

Clientes en el mercado de la Abaceria de Gràcia, que cierra el 14 de julio / JORDI SUBIRANA



Con una superficie de 3.900 metros cuadrados, el equipamiento incorporará cuando reabra -a priori en 2020- nuevos operadores comerciales como un espacio de economía social y cooperativa y un autoservicio. La presidenta de los comerciantes espera que se mantenga la apuesta por la oferta tradicional y que no abran tantas paradas de degustación como se han hecho en el mercado del Ninot. La Abaceria dispondrá también de un nuevo centro de distribución urbana de mercancias, reducirá la presencia de vehículos en el espacio público y construirá espacios para uso lúdico, social y cultural. 

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