Exterior de la discoteca Draco de Gràcia

Exterior de la discoteca Draco de Gràcia AFECTATS CANELA-DRACO

Gràcia

Pánico en Gràcia: un machete y una pistola en una nueva batalla campal frente a la discoteca Draco de Barcelona

Los vecinos de la calle Alegre de Dalt denuncian un episodio de extrema violencia la madrugada del domingo ante un local que acumula un largo historial de conflictos y cuyo desahucio lleva paralizado más de un año

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El hartazgo vecinal en el barrio de Gràcia ha sumado un nuevo y alarmante capítulo.

Los residentes de la calle de Alegre de Dalt, en el entorno del número 55, vivieron la madrugada del pasado domingo al lunes un episodio de terror provocado por una pelea multitudinaria frente a la discoteca Draco, el histórico local antes conocido como KGB y Canela.

El altercado, que despertó al vecindario alrededor de las 4:30 horas, subió un preocupante escalón en el nivel de violencia habitual.

Según los vídeos grabados por los propios vecinos desde sus balcones, durante la refriega callejera se pudieron identificar armas especialmente peligrosas: uno de los implicados esgrimía un machete de dimensiones tan grandes que algunos testigos lo han descrito como una espada, mientras que otro de los participantes empuñaba una pistola, de la cual se desconoce si era de fuego real, simulada o de fogueo.

Huida ante la llegada policial

La extrema tensión se disipó abruptamente con la llegada de las patrullas de la Guardia Urbana, alertadas por los vecinos.

Un vehículo de Mossos d'Esquadra en una imagen de archivo

Un vehículo de Mossos d'Esquadra en una imagen de archivo LUIS MIGUEL AÑÓN

Ante la presencia policial, los participantes en la riña huyeron a toda prisa, esfumándose por las calles adyacentes, según ha adelantado El Periódico.

Fuentes municipales han confirmado que, a su llegada, los agentes ya no lograron localizar a los individuos armados.

Al dispersarse la multitud antes de la intervención directa, el incidente se saldó sin detenciones, sin denuncias formales y sin constancia de heridos en los centros médicos cercanos.

Un desahucio fantasma y años de impunidad

Este enésimo altercado llueve sobre mojado para unos vecinos que llevan años exigiendo el cierre definitivo del establecimiento.

Paradójicamente, el local --propiedad de la inmobiliaria Núñez i Navarro --tenía fijada su orden judicial de desahucio para el 19 de febrero de 2025, dado que su contrato de alquiler había expirado el 31 de diciembre de 2024.

Sin embargo, la empresa gestora logró una paralización judicial del desalojo en el último momento. Más de un año despué s de aquella fecha límite, la discoteca sigue operando.

Agente de la Guardia Urbana en una imagen de archivo /  AJ BCN

Agente de la Guardia Urbana en una imagen de archivo / AJ BCN

Aunque habitualmente no abre los domingos, este pasado fin de semana sí lo hizo, lo que derivó en los violentos incidentes captados en vídeo.

De KGB a Draco: una herencia de conflictos

La trayectoria de este espacio nocturno es un laberinto burocrático y vecinal.

Originalmente en manos de la familia Llobet bajo la sociedad Setraspa SA, la gestión pasó temporalmente a la empresa Trisquelcanela, lo que provocó que el distrito de Gràcia llegara a precintar el local por irregularidades en la titularidad de la licencia.

Tras recuperar Setraspa la gestión para operar dentro de la legalidad, los problemas se trasladaron al ámbito económico.

La propiedad del inmueble intentó dar por finalizado el contrato en 2019 ante los impagos de alquiler, pero un recurso legal permitió a los gestores de la discoteca alargar su estancia cinco años más, hasta finales de 2024.

Hoy, inmersos ya en 2026, el cierre del polémico local sigue siendo la gran asignatura pendiente del barrio.