La encina en la calle Encarnació
Barcelona contrata a una empresa para ‘proteger’ una encina bicentenaria de Gràcia durante las obras de una promoción de VPO
El Ayuntamiento debe vigilar el árbol para que no sufra por las obras de un edificio adyacente que tendrá viviendas dotacionales y un casal de mayores
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El que algo quiere, algo le cuesta. Esta podría ser la esencia de un tema que ha traído de cabeza al Ayuntamiento durante años. Se trata de la conservación de una encina bicentenaria que es necesario preservar en la calle Encarnació, en pleno distrito de Gràcia. Vecinos y organizaciones medioambientalistas hicieron de esta encina causa belli y lograron que los responsables municipales se arremangasen y la preservasen pese a la reurbanización de todo su entorno.
Pero lo dicho: como el que algo quiere, algo le cuesta, la construcción de un bloque de pisos dotacionales en sus inmediaciones puede poner al árbol en peligro. La consecuencia: el consistorio ha de rascarse el bolsillo y destinar una partida dineraria para garantizar la supervivencia de la encina y que no va a sufrir daños pese a las obras adyacentes.
Lo cierto es que, por muy sociales que sean las viviendas que se van a construir, no se puede provocar un daño irremediable al árbol bicentenario del que presumen las entidades sociales.
Un estudio necesario
El compromiso adquirido por el Ayuntamiento ante vecinos y organizaciones cívicas obliga, pues, a los técnicos municipales a ser muy cuidadosos con la encina, que antes se ubicaba en un jardín privado y ahora forma parte de una plaza abierta a los vecinos.
En la parcela, tras años de discusiones, conflictos y luchas vecinales, se construirá un edificio de 15 pisos dotacionales, con un casal de mayores y equipamientos diversos. Y para ello se hace necesario un estudio concreto sobre el impacto de las obras en la encina.
Contrato ya cerrado
“Para velar por la conservación de la encina, es necesario realizar estudios de impacto para conocer las posibles afectaciones que pueden tener las obras y minimizarlas”, razonan desde el consistorio.
Render del proyecto ganador de vivienda y urbanización del jardín de l'Alzina de Barcelona
Para realizar estas tareas, el Ayuntamiento formalizó el pasado lunes 20 de abril un contrato con la empresa Árbol, Investigación y Gestión para realizar un seguimiento de las obras y neutralizar las consecuencias de las mismas en la bicentenaria encina.
Los estudios sobre el árbol costarán 10.903 euros, por lo que no es un contrato muy elevado, aunque desde el Ayuntamiento subrayan que denota el grado de compromiso municipal en este tema.
Cinco fases de trabajo
La construcción del edificio y los equipamientos se realizará en cinco fases. La primera es la del anteproyecto, en la que se realizan los informes correspondientes, se materializa el anteproyecto y se entrega a los técnicos del Institut Municipal d’Habitatge i Rehabilitació (IMHAB) un informe.
La segunda fase es el proyecto básico, donde se levantan los planos y se realizan todos los trámites burocráticos y de licencias.
Una tercera fase es la del proyecto ejecutivo, hasta que se inicien las obras. En ese periodo, se ha de estudiar el proyecto y garantizar su inocuidad con el árbol.
Una de las casitas de Encarnació, en Gràcia
Seis visitas durante las obras
La cuarta fase es la de ejecución de obra, durante la que se han de realizar seis visitas al árbol por parte de los expertos: desde el derribo de las casetas de la calle Encarnació hasta la fase final, pasando por el movimiento de tierras y la ejecución de los fundamentos del edificio o de su estructura.
Una quinta fase es la de posventa y dura desde la finalización de las obras hasta 18 meses después. En esta fase, los expertos han de realizar un primer diagnóstico de la salud de la encina a los seis meses y otro a los 18 meses del final de las obras.
Una empresa veterana
La empresa contratada es una firma creada en 2000 cuyo CEO actual es Gerard Passola, hijo del fundador de la misma y especialista en preservación de árboles monumentales. La compañía tiene oficinas en País Vasco, Asturias, Madrid y Alicante, así como colaboradores en Italia, Gran Bretaña y Argentina.
En noviembre de 2025, esta empresa confeccionó el plan estratégico para la conservación del Parc de la Trinitat, un contrato municipal de 82.599 euros. En ese parque, de más de 60.000 metros cuadrados de superficie, se ubicaban no sólo áreas de juego infantiles y zona de vertedero, sino que tiene más de 24.000 metros cuadrados transitables y más de 2.000 metros cuadrados de huertos urbanos que era necesario preservar
Árbol, Investigación y Gestión también había participado en el año 2021 en los estudios de riesgo de palmeras de la especie Phoenix en la ciudad de Barcelona para el control de este tipo de árboles. Tras las alertas municipales, fue ella la que se encargó de estudiar más de 2.000 palmeras de la ciudad con una altura superior a los cinco metros y con riesgo de romperse y provocar lesiones a ciudadanos o bienes. Ese encargo, que duró cinco meses, costó al Ayuntamiento 50.396 euros.