El Nou Sardenya, campo de fútbol del CE Europa, en una imagen de archivo

El Nou Sardenya, campo de fútbol del CE Europa, en una imagen de archivo Òscar Gil Coy

Gràcia

Barcelona inicia el estudio para evaluar si el parking del Nou Sardenya soporta el peso del nuevo césped natural

El consistorio aprueba un plan de catas de cerca de 10.000 euros para analizar la estructura de la cubierta del aparcamiento, un obstáculo clave para la instalación del césped natural del feudo escapulado

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Nuevo paso clave para cambiar el césped artificial por el natural en el Nou Sardenya.

El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado un plan de catas, con un presupuesto de más de 9.000 euros, destinado a redactar un informe técnico para definir el estado actual y validar el incremento de cargas en el techo superior del aparcamiento situado bajo el terreno de juego del campo de fútbol de CE Europa, en el distrito de Gràcia.

Se trata de un paso clave para trazar el plan municipal que permita sustituir la superficie del terreno de juego del estadio escapulado y que permita al club dirigido por Hèctor Ibar volver a la que ha sido tradicionalmente su feudo, donde ha forjado una comunión con los vecinos del barrio, hasta convertirlo en una de sus grandes señas de identidad.

Césped artificial del Nou Sardenya

Césped artificial del Nou Sardenya Metrópoli

Pruebas para desbloquear el futuro

Según ha podido saber Metrópoli, los técnicos municipales ya han empezado a realizar pruebas para comprobar el estado de la cubierta del parking ubicado en la calle Pau Alsina, que hasta ahora ha imposibilitado el cambio de césped al que se comprometió el consistorio el pasado mes de abril. Las previsiones municipales y del club son que el Europa no pueda volver a su estadio hasta, como mínimo, finales de 2027, en el mejor de los casos.

Sustituir el césped artificial por uno natural comporta añadir una carga estructural muy elevada --por el peso de la tierra, el césped y los sistemas complejos de drenaje y riego--. Hasta ahora, la viabilidad de esta transformación depende directamente de si el forjado o techo del parking puede soportar ese incremento de peso sin comprometer la seguridad.

Según apuntaron fuentes del club a Metrópoli, la colocación de la capa de tierra y el césped natural comporta un peso extra estimado de "entre 300 y 350 kilogramos por metro cuadrado".

Avalado por el Institut Barcelona Esports y el Distrito de Gràcia, este plan de catas --perforaciones y análisis físicos en la superficie-- servirá precisamente para revelar el entramado de esta incógnita.

El estadio Nou Sardenya, del CE Europa de Barcelona

El estadio Nou Sardenya, del CE Europa de Barcelona Europa Press

Una vez completadas las pruebas y validado el estudio de estructuras, deberá determinarse si el Nou Sardenya puede acometer las obras de transformación necesarias o si habrá que continuar buscando alternativas para cambiar el césped.

Exilio a Can Dragó

Los de Gràcia se vieron forzados a trasladarse a Can Dragó para poder acabar su primera temporada en Primera RFEF para cumplir con la normativa de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Cub y Ayuntamiento viajaron hasta Madrid para pedir al presidente Louzán un cambio en una norma que tildaron de "injusta".

Pese a los esfuerzos, los escapulados recibieron la negativa del ente federativo y mantienen judicializada en la Audiencia Nacional para tumbar la medida.

Lo que está seguro es que el equipo seguirá en Can Dragó la temporada 2026-2027 y prolongará por segundo año su exilio del Nou Sardenya, forzado por la normativa de la Primera RFEF. Así lo decidieron sus socios en una consulta pública en la que se planteó la alternativa de seguir en las pistas de Nou Barris o bien mudarse al Narcís Sala.

Can Dragó tras la reforma

Can Dragó tras la reforma

El impacto económico de jugar fuera del Nou Sardenya durante casi dos temporadas consecutivas supondrá unas pérdidas para el CE Europa de entre 600.000 y 900.000 euros, apuntaron desde el club.

Continuar en Can Dragó implicará un agujero de entre 400.000 y 500.000 euros. La posibilidad de trasladarse al estadio de la UE Sant Andreu, habría reducido el déficit a una horquilla de entre 250.000 y 350.000 euros.

El caso del Narcís Sala

La situación es completamente distinta a la de su gran rival en la ciudad de Barcelona: la Unió Esportiva Sant Andreu (UESA).

Las obras en el Narcís Sala arrancaron el pasado 3 de agosto y avanzan según el calendario previsto por el consistorio y el club. Como adelantó Metrópoli, la reforma, asumida por el Ayuntamiento, tendrá un coste de 1,7 millones de euros y permitirá cumplir con la normativa de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tras el histórico ascenso de los quadribarrats.

Los trabajos deberían terminar, si se cumple con los plazos, el próximo mes de noviembre, cuando el Sant Andreu podría volver a su feudo para disputar sus encuentros como local en su año de estreno en Primera RFEF.

Por el momento deberá iniciar la liga en Can Dragó, donde compartirá --temporalmente-- estadio con el CE Europa, que se mantendrá en las pistas de atletismo de Nou Barris --como mínimo-- una temporada más tras su exilio forzado del Nou Sardenya y a la espera de que se puedan completar las complejas tareas para sustituir el césped artificial de su feudo en Gràcia.

En el caso del Sant Andreu, el primer partido de liga en las reformadas pistas de atletismo se producirá el próximo 6 de setiembre a las 17:00 horas en el partido correspondiente a la segunda jornada del grupo B, que le enfrentará al Águilas FC.