“Ahora o nunca”. Con esa frase el Consorcio Metropolitano de la Vivienda, integrado en el Área Metropolitana de Barcelona, invita a los propietarios de más de 420.000 viviendas de toda el área a rehabilitar sus viviendas, aprovechando los fondos europeos. “Se trata de aprovechar la oportundidad, con una política de vivienda que el AMB lleva tiempo liderando, y seguirá haciéndolo”, según el vicepresidente de la entidad, Antonio Balmón. El objetivo es rehabilitar hasta 13.650 pisos con una inversión de 172 millones de euros entre 2022 y 2026, con la aportación de hasta 100 millones de los fondos Next Generation, porque la rehabilitación está encaminada a mejorar la eficiencia energética de las viviendas.

Esa “ahora o nunca”, pronunciado por José Antonio Artímez, director del Consorcio Metropolitano, supone el “un plan de ayudas que jamás se ha producido”. Todo parte de la necesidad de fomentar el ahorro energético y de rehabilitar viviendas que, en gran parte, están en una situación precaria, con materiales utilizados antes de 1981 que guardan muy pocas similitudes con los actuales. Con los fondos europeos se ha abierto una ventana de oportunidad que la AMB ha tomado de pleno: 100 millones  llegarán desde los Fondos Next Generation. Los otros 72 los aportarán los particulares que se acojan al plan, con “medidas muy beneficiosas” para que no sean, al final, algo contraproducente.

Eso supone que el IVA será deducible y que no se gravará el IRFP, al verse beneficiados por esos recursos por parte de la administración. Antoni Balmón, que ha presentado el proyecto junto a Juan Antonio Artímez, ha señalado que la administración supramunicipal, que agrupa a 35 municipios, seguirá en esa línea, con la voluntad de “mejorar la cohesión social” que supone una mejora clara de las viviendas.

Para afrontar el plan, el Consejo Metropolitano de la AMB aprobó en diciembre de 2020 el Plan Metropolitano de rehabilitación de viviendas (PMRH).

Ahora bien, el Consorcio Metropolitano ha identificado 424.147 viviendas construidas antes de 1981, que son el 70% del total, que suma 607.756 pisos. El plan previsto, que se implementará entre 2022 y 2026, tiene el primero objetivo de rehabilitar 13.650 pisos. Y la idea es que se acoja “el primero que llegue”, con el problema adicional de saber cómo se decide en las comunidades de propietarios esa rehabilitación, aunque basta una mayoría simple. El plan, que posibilitará la generación de 4.000 puestos de trabajo directos, pretende que tenga un efecto arrastre en el sector privado, y que posibilite nuevos planes más adelante. En juego está el ahorro energético, y el aumento patrimonial que generarán esas viviendas rehabilitadas, de hastra tres veces, según la AMB.

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