Nueva demostración de fuerza del vecindario de Sant Adrià de Besòs. Este miércoles por la tarde, los residentes del Casc Antic y Sant Adrià Nord se percataban de que un grupo de jóvenes estaban okupando un local vacío en la calle de Andreu Vidal, concretamente en el número 27. Saltaba la alarma. El grupo de vecinos se ponía en marcha rápidamente y se organizaban para concentrarse a las puertas de la nave.

La ubicación linda con la abandonada fábrica de cartón del municipio. En la zona ya se han vivido más intentos de okupación debido al gran número de locales vacíos. En este caso, Incasòl es la propietaria de la nave, que hace años albergaba un bar musical.

CONCENTRACIÓN VECINAL

Sobre las 16:00 horas, los vecinos hacían saber a Metrópoli que las llamadas a la Policía Local habían sido infructuosas, ya que los agentes que acudían al lugar de los hechos no impedían la okupación. La alcaldesa Filo Cañete también estaba advertida de lo que estaba sucediendo.

Los okupas introduciendo muebles en la nave de Sant Adrià / CEDIDA

Aún así, y sin ningún apoyo, los residentes se empezaban a concentrar a partir de las 17:00 horas en la zona. "Mirábamos atónitos cómo los okupas introducían muebles, comida y otras pertenencias delante de los policías de forma desafiante", relata una vecina a este medio.

UNA OKUPACIÓN "RECREACIONAL"

Otros vecinos han explicado que intentaron mediar con el grupo, sin éxito. "No es gente con familia ni con niños, son jóvenes y no tan jóvenes que lo primero que han hecho es ir a buscar un cargamento de cerveza", narran. 

De esta manera, bebiendo alcohol y armando "jaleo", la situación se tensaba cada vez más.

ACTUACIÓN DE MOSSOS

Finalmente, a las 19:00 horas, tres brigadas móviles de los Mossos d'Esquadra acudían al local. El cuerpo de la policía catalana y la Policía Local conseguían desalojar a los okupas que, según los vecinos, se habían escondido por dentro e incluso habían realizado agujeros en las paredes para huir. "También escapaban por los tejados", apunta una vecina.

La alcaldesa también hacía acto de presencia y el trabajo policial era aplaudido por un vecindario que se mantuvo horas en la calle para realizar presión.

Mossos y Policía Local en el lugar de los hechos / CEDIDA

PATRULLAS VIGILANDO

Los Bomberos acudían momentos después para tapiar la entrada al local, dejando a los vecinos más tranquilos. Pero no del todo. El grupo aseguraba a este medio que realizarían patrullas nocturnas para evitar que los okupas volviesen.

Ahora, dicen, están a la espera de que Incasòl ponga alguna solución para que la situación no se repita.

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