Oleada de robos en colegios de L'Hospitalet de Llobregat. Dos robos simultáneos han tenido lugar en el municipio la noche del domingo, 8 de enero. Las afectadas son las escuelas Josep Janés y Balaguer, situadas a pocos minutos de distancia entre ellas.

Los Mossos d'Esquadra han confirmado a Metrópoli los hechos y algunos padres de los alumnos de ambos colegios han dado detalles de lo sucedido.

Un agente de la Guardia Urbana de L'Hospitalet de Llobregat / TWITTER

PRIMER DÍA DE CLASE SUSPENDIDO

En el caso de la Escola Josep Janés, situada en la avenida Josep Tarradellas, la sustracción de portatiles y demás material informático obligo al centro a suspender las clases, las primeras después de las vacaciones de Navidad.

"Arrancaron unos cuantos cables", aseguran los padres de algunos alumnos, que también comentan que la dirección del colegio les envió un correo electrónico donde se informaba de lo sucedido.

UNA PRESUNTA AGRESIÓN

Aunque la policía catalana no ha confirmado este extremo, los familiares del alumnado de la Escola Balaguer, ubicada en la avenida Nord de L'Hospitalet, han explicado a este medio que los ladrones también agredieron a una trabajadora del personal de limpieza que limpiaba las instalaciones en el momento del atraco.

Los Mossos no han detenido a nadie en relación a estos últimos episodios e investigan si se trata de un grupo organizado.

Exterior de la Escola Balaguer de L'Hospitalet / GOOGLE MAPS

EL DÍA DE NAVIDAD

No es la primera vez que este tipo de robos se produce en el municipio. Tan solo unas semanas antes, el 25 de diciembre, la Guardia Urbana pilló in fraganti a un ladrón que salía de una guardería en Collblanc con un carro de la compra lleno de material eléctrico.

Las alarmas saltaron y dieron el aviso a la policía, que acudió al lugar y detuvo al autor de los hechos, de 25 años, tal y como informó el Ayuntamiento a través de sus redes.

"COGERLOS ES COMPLICADO"

Fuentes municipales muestran su preocupación por lo sucedido en tres centros educativos distintos de L'Hospitalet en menos de un mes, pero alertan que "los colegios son sitios muy vulnerables. Aunque tengan alarmas, los delincuentes tienen 10 o 15 minutos para actuar. Para cuando llega la policía, ya se han ido".

Aprovechan, dicen, que no hay un conserje que vigile por las noches las instalaciones. Aún así, las fuentes insisten: "Esto pasa en todo el Baix Llobregat".

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