En un emocionante desarrollo para los amantes de la arquitectura industrial y la historia local, las emblemáticas Tres Chimeneas de Sant Adrià de Besòs han anunciado que abrirán sus puertas al público por primera vez este año. Este icónico símbolo de la industrialización catalana se convertirá en una atracción turística única, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de explorar su interior y descubrir su fascinante legado.

Ubicadas en la zona industrial de Sant Adrià de Besòs, las Tres Chimeneas han sido durante décadas un hito visual en el horizonte de la ciudad, pero su acceso siempre había estado restringido al público en general. Sin embargo, gracias a un proyecto de revitalización, impulsado por las autoridades locales y empresas privadas, estas imponentes estructuras pronto serán accesibles para todos.

Antiguo cartel que avisa del peligro de la zona próxima a las Tres Chimeneas PABLO MIRANZO

Bienal Manifesta

Con una altura que alcanza los 94 metros, estas chimeneas se erigen como testigos silenciosos del pasado industrial de Cataluña, recordando la importancia de la actividad fabril en la región durante el siglo XX. Ahora, los visitantes tendrán la oportunidad de adentrarse en su interior y conocer de cerca su ingeniería y diseño, así como la historia que encierran entre sus paredes. Lo harán entre el 8 de septiembre y el 24 de noviembre gracias a la bienal Manifesta, que usará una de sus salas para una exposición.

Se espera que la apertura de las Tres Chimeneas de Sant Adrià de Besòs atraiga a turistas locales e internacionales, así como a estudiantes y curiosos interesados en descubrir más sobre el patrimonio industrial de la región. Además de ofrecer visitas guiadas, se están planificando actividades educativas y culturales para enriquecer la experiencia de los visitantes y promover la valoración de este importante legado histórico.

Sin muchos detalles

Por el momento, lo que la organización ha anunciado es que habrá al menos cinco espacios habilitados donde se podrán ver exposiciones relacionadas con la educación, intervenciones artísticas y arquitectónicas e incluso un bar-restaurante.

El Consorci del Besòs ya está trabajando para adecuar las instalaciones y dotarlas de ascensores y mejoras para su acceso.