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Terrassa reformará una calle del centro tras años de quejas vecinales por el elevado tráfico de vehículos. El Ayuntamiento ha aprobado de forma definitiva el polémico proyecto de urbanización de un tramo de la calle de Arquímedes.

El consistorio ha dado luz verde al proyecto sin recoger las alegaciones y propuestas presentadas por los vecinos, según denuncian la asociación vecinal Que no ens pugin els fums!. "El diálogo con los vecinos y el análisis de los pros y los contras antes de la toma de decisiones no es precisamente el fuerte de este gobierno municipal", lamentan en conversación con este digital. 

El coste total del proyecto asciende a 973.993€, distribuido entre sus dos fases: la primera, que comprende la mayor parte de la intervención, supone 920.375 €, mientras que la segunda, centrada en el entorno de la plaza del Progrés, se ha presupuestado en 53.617€.

Zona de la actuación en la calle Arquímedes de Terrassa Ayuntamiento de Terrassa

El objetivo de la reforma impulsada por el consistorio es crear "un espacio más accesible, sostenible y habitable, compatible con la movilidad urbana y adaptado a las necesidades actuales de la ciudadanía". Sin embargo, el proyecto no ha convencido a los vecinos, que han rechazado la propuesta aprobada por el consistorio al considerar que no responde plenamente a sus demandas históricas del vecindario.

Reforma

Con la reforma, el consistorio quiere consolidar las actuaciones de urbanismo táctico realizadas en 2023, en las que, de forma temporal, se eliminó el estacionamiento de vehículos para dar más espacio al peatón con un área pintada. Sin embargo, el proyecto de urbanización recoge que esta medida "no resuelve de forma definitiva las necesidades de confort, accesibilidad y arbolado" en una calle que "recibe una presión importante de tráfico". 

La intervención afectará al tramo comprendido entre la plaza del Progrés y la calle de Grànius y supondrá una reforma integral del espacio público. Las obras prevén la ampliación de aceras, la supresión del estacionamiento en superficie, la renovación del pavimento y del alumbrado público, así como la incorporación de zonas verdes y mobiliario urbano.

La calle Arquímedes de Terrassa en una imagen de archivo Google Maps

En cuanto a la movilidad, el proyecto mantiene un único carril de circulación y elimina de forma definitiva el estacionamiento, con un trazado "ligeramente sinuoso" pensado para reducir la velocidad de los vehículos, aunque sin una peatonalización completa del vial. 

La asociación Que no ens pugin els fums consideraba que la actuación “mantiene e incluso mejora la funcionalidad de la calle como vía de paso”, lo que a su juicio contradice los objetivos de pacificación del tráfico y de movilidad sostenible que defienden desde hace años.

El proyecto contempla también que en el subsuelo, se cambien las redes de saneamiento y de agua potable y se reorganicen las instalaciones eléctricas y de telecomunicaciones, eliminando cableado aéreo. 

Años de reclamaciones vecinales

De esta forma, el futuro de esta calle "estratégica", como recoge el proyecto de reforma, vuelve a situarse en el foco del debate vecinal para los vecinos del centro en Terrassa.

La calle Arquímedes en una imagen de archivo Maps

Los vecinos, a través de las asociaciones Que no ens pugin els fums! y Salvem Galileu/Arquimedes, hace años que reclaman una solución para reducir el tráfico y acabar con la contaminación acústica y ambiental que genera el paso de coches, motos y hasta camiones desde que se optó por peatonalizar la Rambla d’Ègara en 2007. 

Los residentes de la calle han reclamado desde entonces que se optara por una peatonalización que no convirtiera esta vía en la zona de paso para las personas que van al centro del municipio en coche. De hecho, en los últimos años han organizado cortes y movilizaciones en bicicleta en forma de protesta. 

Las entidades denunciantes lamentan, en conversación con Metrópoli, que la actuación mantenga e incluso refuerce la funcionalidad de la calle d’Arquímedes como vía de paso, sin garantizar una reducción real del tráfico ni una mejora significativa de la calidad ambiental del barrio.

Desde Que no ens pugin els fums! aseguran que "solo fue con posterioridad a la aprobación" cuando el Ayuntamiento les dio la oportunidad de reunirse. La reunión, aseguran, fue "de corta duración". "Se centró en exponernos la respuesta que posteriormente recibiríamos en nuestra alegación y en la que se deniegan nuestras solicitudes, aunque en el escrito el Ayuntamiento manifiesta una estimación parcial", explican.

Render de la futura urbanización de la calle Arquímedes de Terrassa Ayuntamiento de Terrassa

Asimismo, aseguran que se les ha propuesto mantener nuevos encuentros antes de que empiecen los trabajos de reforma. "A la vista de la experiencia, tememos que esta propuesta pueda ser solo una forma de ganar tiempo y que, si finalmente se vuelve a hablar, sea cuando ya esté todo decidido", han asegurado. 

Fuentes municipales han confirmado a Metrópoli que se desestimó las alegaciones relativas a la justificación de la actuación, afianzado y previsiones de tráfico y la oportunidad de la actuación sobre el alcantarillado. Aseguran que se ha estimado parcialmente lo que compete a la organización y desvíos de tráfico para efectuar las obras. Asimismo, confirman que a inicios de 2026 se ha agendado una reunión con los vecinos para informarles del calendario de cómo se ejecutará la obra.

Fases

El proyecto de reforma de la calle Arquímedes se desarrollará en dos fases diferenciadas con el objetivo de mejorar este eje urbano. La primera fase actuará sobre el tramo comprendido entre la plaza del Progrés y la calle de Gràniu, mientras que la segunda se centrará en el entorno de la plaza del Progrés, en la esquina con la calle de Gutemberg.

Según el calendario previsto, las obras de la fase 1 tendrán una duración estimada de ocho meses, mientras que la fase 2 se ejecutará en un plazo aproximado de dos meses. En conjunto, el proyecto contempla un tiempo total de ejecución de diez meses, con el fin de organizar los trabajos de forma progresiva y reducir las molestias a vecinos y comerciantes de la zona, asegura el consistorio.