Entrada al castillo de Santa Florentina, en Canet de Mar / CASTILLO DE SANTA FLORENTINA

Entrada al castillo de Santa Florentina, en Canet de Mar / CASTILLO DE SANTA FLORENTINA

Gran Barcelona

El pueblo que pocos conocen a 45 minutos de Barcelona: con una fortaleza famosa por Juego de Tronos considerada la más bonita del mundo

El castillo transporta a los visitantes a un cruce de épocas, desde restos romanos hasta un modernismo deslumbrante

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Muchos fanáticos de Juego de Tronos suelen viajar hasta Irlanda del Norte, Malta o Croacia para recorrer los escenarios de la serie. Sin embargo, a menos de una hora de Barcelona se encuentra un castillo que la producción de HBO eligió como hogar de la Casa Tarly.

Según Architectural Digest, la fortaleza de Santa Florentina fue seleccionada como “una de las casas más bellas del mundo” por su particular fusión de estilos arquitectónicos. Este enclave invita a los visitantes a descubrir una mezcla de historia y diseño que sorprende incluso a quienes conocen los escenarios de la serie.

Castillo de Santa Florentina

Castillo de Santa Florentina Wikipedia

Un viaje a través del tiempo en Canet de Mar

Ubicado en Canet de Mar, el castillo transporta a los visitantes a un cruce de épocas, desde restos romanos hasta un modernismo deslumbrante. “Lo impactante es que realmente no hace falta viajar hasta Irlanda del Norte o Islandia para vivir experiencias similares”, señalaba un reportaje sobre los escenarios de la serie.

Castillo de Santa Florentina de Canet de Mar

Castillo de Santa Florentina de Canet de Mar Wikipedia

España conserva castillos y enclaves únicos, y Santa Florentina es un ejemplo perfecto. Su arquitectura y su historia convierten la visita en un recorrido que mezcla realidad y fantasía.

De masía fortificada a joya modernista

El origen del Castillo de Santa Florentina se remonta al siglo XI, construido como masía fortificada para defender la costa de los ataques piratas. Con el paso de los siglos, fue pasando por distintas familias nobles hasta llegar a Ramón de Montaner i Vila en el siglo XIX.

Sin embargo, sería su sobrino, el célebre arquitecto Lluís Domènech i Montaner, quien transformaría la fortaleza en un palacio veraniego digno del modernismo catalán. El autor del Palau de la Música Catalana imprimió en el castillo su sello personal: vitrales de colores, mármol, hierro forjado y esculturas que todavía sorprenden a los visitantes.

Reconocimiento real y artístico

Según National Geographic, el monarca Alfonso XIII quedó tan impresionado en 1908 que concedió a Ramón de Montaner el título de conde de Canet. Esta distinción subraya la relevancia histórica y artística del castillo, que combina defensa, lujo y modernismo en un mismo espacio.

Vista aérea de Canet de Mar

Vista aérea de Canet de Mar

Cada rincón de la fortaleza refleja la visión de su arquitecto y el legado de siglos de historia. Desde los ventanales góticos hasta los patios interiores, Santa Florentina es un testimonio del arte y la arquitectura catalana.

Juego de Tronos y Horn Hill

El atractivo de Santa Florentina no se limita a su arquitectura. La sexta temporada de Juego de Tronos lo convirtió en Horn Hill, la residencia de la familia Tarly. Allí, Samwell Tarly, interpretado por John Bradley, regresa acompañado por Gilly y su hijo en una de las escenas más recordadas.

Castillo de Santa Florentina de Canet de Mar

Castillo de Santa Florentina de Canet de Mar Agencias

Entre sus muros de piedra y ventanales, los espectadores pudieron ver cobrar vida el universo de George R. R. Martin. Para los seguidores de la serie, caminar por su patio de armas o asomarse al salón del trono es revivir un episodio clave en la historia de Sam, compañero de Jon Nieve.

Una experiencia entre historia y fantasía

Actualmente, el castillo se puede recorrer de martes a sábado, con audioguía en ocho idiomas o acompañado por expertos en determinados días. El recorrido dura entre 60 y 90 minutos e incluye patios, salones y estancias privadas. Los precios comienzan en 12 euros para la audioguía y 14 euros para la visita guiada.

Se recomienda reservar online y llegar al menos cinco minutos antes, ya que las puertas se abren al inicio de cada turno. Los sábados se organizan visitas especiales de 90 minutos en varios idiomas, y hay aparcamiento propio durante el fin de semana.

Más allá de la serie

Santa Florentina no es solo un escenario de ficción. Cada verano acoge un festival de música clásica y alberga bodas y celebraciones privadas. Además, conserva obras de artistas catalanes del siglo XX y parte de sus dependencias funcionan como museo.

Llegar desde Barcelona es sencillo: apenas 35 minutos en coche por la C-32 o poco menos de una hora en tren hasta Canet de Mar, seguido de un corto paseo hasta la entrada. Una escapada que demuestra que, a veces, lo que parece un decorado de cine es en realidad historia viva.