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Revés judicial para una escuela de Badalona. Una jueza ha condenado a la Institució Cultural Laietània de Badalona a indemnizar con 12.000 euros a una alumna, por ser objeto de acoso. 

El tribunal de instancia civil número seis del municipio ha concluido que la víctima ha recibido humillaciones, vejaciones y agresiones con balonazos durante más de un año, y que el centro educativo ha actuado con una "actitud negacionista" y "falta de diligencia". 

En la sentencia, cuyo fallo se puede recurrir, se registra que la chica sufrió una dinámica sostenida de hostigamiento, donde la insultaban y vejaban con términos como "anoréxica" o "marginada", y que se prolongó en las redes sociales, añadiendo agresiones físicas. 

Visiones opuestas

La jueza ha admitido que estos 12.000 euros suponen una cantidad "incluso moderada" a la vista de que tuvo que "soportar humillaciones y vejaciones" durante más de un año, hasta que, para salvaguardar su salud mental, faltó al colegio.

En este sentido, la escuela negó en el juicio su responsabilidad, y alegó que el primer incidente, que tuvo lugar el 5 de febrero de 2021, ocurrió fuera de las inmediaciones del centro.

Además, durante el proceso, por parte del colegio se añadió que la niña es de complexión delgada, y que los padres no informaron de que padecía anorexia, alegando así la dificultad de identificar el trastorno alimenticio. 

"Situación inaceptable"

En contraposición a esto, la sentencia remarca la responsabilidad absoluta de la Cultural Laietana, que se negó a realizar un informe relativo al acoso escolar que sufría la menor y que estaba provocándole la pérdida de peso. 

"Pues bien, iniciada la dinámica vejatoria en febrero y teniendo conocimiento los educadores, no es hasta el mes de julio cuando la inspectora indica que están estudiando la situación, véase que la niña lleva seis meses soportando una situación inaceptable", remarca la jueza en su dictamen.

Vista de la fachada de la Ciutat de la Justicia en Barcelona David Zorrakino

"Si ello no fuera suficiente, en el curso siguiente, sin haber cesado el acoso durante las vacaciones de verano, la niña debe someterse a clases de educación física junto a su acosadora y sigue el centro sin tomar medidas hasta el punto de negarse a informar al profesor indicando a los padres que sean ellos los que informen, nuevamente la respuesta es inaceptable". 

Protocolo de acoso

"Los hechos son tan graves que, a pesar de lo que está ocurriendo, llegado el mes de octubre del siguiente curso escolar la psicóloga del Equipo de Asesoramiento y Orientación Psicopedagógica no ha atendido en ninguna ocasión a la menor, cuando finalmente sufre un ataque de ansiedad se le indica que no es nada", relata la sentencia.



"En definitiva --concluye la sentencia--, la inacción y falta de diligencia de la escuela lleva finalmente a la menor a tener una actitud de absentismo escolar, lo que hasta la fecha no había sucedido, tampoco a ello se le dio importancia".

Ante esta situación, los padres acudieron al Síndic de Greuges, lo que permitió tener conocimiento de que en abril se había iniciado un protocolo de acoso, que finalizó concluyendo que "dicho acoso no existe, resolución que no les es notificada a los interesados"