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El edificio de lo que fue el rey de la noche vallesana busca nuevo dueño. El local que albergó a Park Paladium, la discoteca que lideró el ocio nocturno de Sabadell durante 25 años, ha colgado el cartel de 'se vende'. 

Si las paredes del número 2 de la calle Rocafort hablasen, tendrían anécdotas para llenar enciclopedias enteras sobre las décadas de los 90 y los 2000. Fue entonces cuando este espacio vivió su máximo esplendor, convirtiéndose en el epicentro de la fiesta no solo del Vallès, sino del área metropolitana de Barcelona.

Sin embargo, años después de su cierre forzoso en julio de 2018 --cuando una sentencia judicial y un cambio en el plan de usos municipal silenciaron la música--, el edificio espera ahora un destino muy distinto al de las bolas de discoteca.

Según ha podido saber Metrópoli, el edificio ha salido al mercado más de siete años después de su cierre por un precio de 900.000 euros

Un gigante que "murió de éxito"

La salida al mercado del inmueble supone el adiós definitivo a un fenómeno social. Park Paladium The Club no era una sala más. Se convirtió en el símbolo de un tiempo en el que la Zona Hermética atraía a más de 12.000 personas cada fin de semana.

Fachada de la discoteca Paladium / Park Paladium

Bajo la batuta de su propietario, Joan Cosp, la sala vivió años dorados marcados por el desfile de celebridades. Por su cabina y sus reservados pasaron desde los personajes del mítico Força Barçade Alfons Arús hasta Javier Cárdenas, amenizados por actuaciones de bandas legendarias como Sopa de Cabra o Sau.

Era la parada obligatoria para una generación que llenó durante años los locales de esta zona de ocio nocturno de la ciudad, que llegó a atraer no solo a jóvenes de la ciudad, sino también a otros de Terrassa, Sant Cugat, Cerdanyola o Barcelona. Incluso algunos peregrinaban cada fin de semana desde la estación de Sabadell Sud para vivir noches que parecían interminables.

Pero la Zona Hermética murió de éxito. Las aglomeraciones masivas de jueves a sábado agotaron la paciencia de los vecinos del barrio de Gràcia, colindante a la zona de ocio.

Las denuncias por problemas de seguridad, incivismo y ruido fueron constantes hasta que el Ayuntamiento tomó cartas en el asunto. El Plan Especial aprobado en 2016 blindó la zona contra el ocio nocturno para garantizar el descanso vecinal, sentenciando a muerte a los locales, que fueron cerrando de forma progresiva hasta que en 2018 lo hizo el Paladium.

Una de las noches en el interiror del Park Paladium de Sabadell con los personajes del Força Barça de Arús Park Paladium

Un activo goloso pero limitado

Para el potencial inversor, el activo de Paladium es atractivo por sus dimensiones y ubicación, pero carga con el peso de la normativa actual.

El veto al ocio nocturno sugiere que el futuro del edificio pasará inevitablemente a usos industriales, oficinas corporativas o servicios, borrando cualquier rastro de la pista de baile más famosa de la comarca.

El cierre de 2018 fue traumático y dejó heridas abiertas. "Dejo a 15 personas en el paro, mucho dinero invertido e ilusiones por el camino", lamentaba entonces Cosp, tras luchar sin éxito contra una administración que, según los empresarios, prometió un traslado al polígono de Sant Pau de Riu Sec que nunca se materializó.

De la fiesta a la industria

Hoy, el edificio se mantiene en pie rodeado de un paisaje que ha cambiado radicalmente. Donde antes había colas de jóvenes y autobuses privados, ahora impera el silencio de un polígono que busca reinventarse.

Interior de la discoteca Paladium de la Zona Hermética / Park Paladium

Las grandes naves que fueron templos del ocio están corriendo suertes dispares. Mientras algunas como la propia Paladium o la discoteca Lemon permanecen vacías y sin actividad a la espera de comprador, otras ya han completado su metamorfosis.

Es el caso de la antigua sala Bora Bora, que fue adquirida y transformada por la empresa Plana Fàbrega para ubicar allí sus instalaciones.

Los vecinos de la zona, que anteriormente habían reclamado el cierre de los locales de ocio nocturno, expresaron su preocupación por la degradación de la zona tras el cierre de los locales, que habían quedado cerrados y algunos de ellos fueron okupados durante un tiempo.

Un nuevo contexto para el ocio en Sabadell

La venta del local de Paladium llega en un momento curioso para la ciudad. Si bien la vieja Zona Hermética está desmantelada, Sabadell está viviendo un tímido renacer del ocio nocturno, pero bajo nuevas reglas.

Recientemente, locales históricos como DrinkKing han reabierto en nuevas ubicaciones y bajo normativas más estrictas de aforo, sumándose a nuevas propuestas como Maloa o Bliss

Incluso la nostalgia tiene un nuevo hogar. Los antiguos clientes de Paladium, que ahora peinan canas, han cambiado la madrugada por el tardeo. Eventos en salas como Guatekke (Barberà del Vallès) recuperan a los DJs históricos de la Zona Hermética para sesiones remember que terminan antes de la medianoche.

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