Crusher, el perro policía de Granollers “jubilado” a la fuerza Sant Celoni
Crusher, el perro policía de Granollers “jubilado” a la fuerza: estrés, ansiedad y deterioro tras el desmantelamiento de la Unidad Canina
La decisión del cuerpo local deja sin actividad al último perro policía de Granollers, que sufre ya las consecuencias físicas y conductuales de una inactividad abrupta tras años de servicio en la calle
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La que durante años fue una de las unidades más activas de la Policía Local de Granollers, hoy está desmantelada. La Unidad Canina del cuerpo ya no tiene actividad y tampoco planificación. Y las consecuencias de ello van más allá: afectan directamente a los perros que la integraban.
Crusher es uno de ellos. Es, de hecho, el último perro policía que formaba la unidad. Un pastor alemán entrenado desde cachorro para detectar sustancias que ha pasado de intervenir a diario en la calle a quedarse, de un día para otro, sin función.
Crusher, el perro policía
“Para él no es un trabajo, es un juego. Y ahora no entiende por qué ha dejado de hacerlo”, explica a Metrópoli su guía canino y binomio, Óscar.
Crusher, el perro policía de Granollers “jubilado” a la fuerza
Una unidad que "funcionaba"
Según cuenta Óscar, que atiende a este medio en uno de los largos paseos que Crusher necesita, la Unidad Canina no era residual en Granollers. Llegó a contar con tres perros operativos y varios agentes especializados, con resultados que eran “muy buenos” tanto a nivel policial como vecinal.
“Había días que terminábamos con 12 o 13 actas por sustancias en una sola tarde”, relata el agente. Actuaban en estaciones, parques y puntos conflictivos, y eran una presencia habitual en el municipio.
Crusher, el perro policía de Granollers “jubilado” a la fuerza
Los vecinos, asegura, conocían al equipo y valoraban su trabajo. Pero el equilibrio empezó a romperse con el paso del tiempo.
El primer conflicto: una factura de 3.000 euros
El primer conflicto se remonta a un episodio anterior. Uno de los perros de la unidad sufrió una torsión de estómago --una urgencia veterinaria grave-- durante un periodo vacacional.
La intervención costó cerca de 3.000 euros y el agente responsable reclamó al Ayuntamiento que asumiera el gasto, alegando que el animal trabajaba para el cuerpo. Pero el consistorio se negó al no estar contemplado en el convenio.
Ese desacuerdo provocó la salida de dos de los agentes que formaban la unidad, dejando a Crusher y a Óscar continuar en solitario hasta abril de 2025.
Crusher, el perro policía de Granollers “jubilado” a la fuerza
Menos patrullas, menos trabajo
Durante un tiempo, la unidad siguió funcionando, incluso reforzada con la figura de un agente adjunto para garantizar continuidad operativa. Pero todo cambió en abril del año pasado, con la llegada de un nuevo inspector.
Según el testimonio del guía, la nueva jefatura redujo los mínimos de servicio en la calle, lo que obligó a priorizar intervenciones urgentes frente al trabajo preventivo con el perro. “Los compañeros iban desbordados. Teníamos que dejar de buscar drogas para atender servicios”, explica.
Crusher, el perro policía de Granollers “jubilado” a la fuerza
El resultado fue que Crusher pasó de trabajar a diario a pasar largas horas inactivo. “Había días que estaba ocho horas en el canil sin salir. Y eso para él es incomprensible”.
De 600 actas a menos de 100
El descenso de actividad fue drástico. De centenares de intervenciones al año, la unidad pasó a cifras residuales. “Si antes hacíamos 500 o 600 actas, este año no hemos llegado ni a 100”, asegura el agente.
Unos datos que, según defiende, no responden a una falta de eficacia, sino a la imposibilidad material de trabajar en esas condiciones.
Crusher, el perro policía de Granollers “jubilado” a la fuerza
Un cierre sin aviso
La decisión final llegó en diciembre. La Unidad Canina fue desactivada “temporalmente” mediante un correo electrónico interno. Sin reunión previa, sin explicaciones directas y sin un plan alternativo, cuenta Óscar.
“El comunicado solo se envió a mandos. Yo me enteré por un compañero”, denuncia el guía. Desde entonces, no ha habido ningún contacto oficial para aclarar la situación.
Crusher, el perro policía de Granollers “jubilado” a la fuerza
Las consecuencias en el perro
Y el impacto no ha tardado en aparecer. Crusher, un animal acostumbrado a la actividad constante, ha empezado a mostrar cambios físicos y de comportamiento: aumento de peso, apatía y conductas compulsivas como lamerse una pata hasta provocarse heridas. “Necesitan estímulo. Si se lo quitas de golpe, lo notan”, explica el policía.
Actualmente, solo puede entrenar una vez por semana gracias a la ayuda de la asociación de Guías Caninos Policías Locales de España. El resto del tiempo depende del esfuerzo personal de su guía.
Crusher, el perro policía de Granollers “jubilado” a la fuerza
Un futuro incierto
El proyecto, mientras tanto, sigue en el aire. Sin calendario, sin hoja de ruta y con un perro entrenado para trabajar esperando volver a hacerlo.
Porque, como resume su guía, “él no sabe que lo han parado. Solo sabe que ya no juega”.