La deuda de Castelldefels sigue creciendo. Manu Reyes, que llegó al gobierno denunciando el endeudamiento heredado de la izquierda, ha duplicado la cifra. Así se refleja en el documento oficial de carga financiera analizado por Metrópoli, donde puede verse que esta ha pasado de los 16,24 millones de euros en 2025 a los 34,05 millones previstos para este año.
Un incremento del 110% –más del doble respecto al ejercicio anterior– que sitúa las cuentas municipales en una posición más comprometida que al inicio del actual mandato.
Esta gestión responde a un mandato marcado por inversiones récord en la ciudad. El gobierno municipal afirma que la localidad está viviendo una transformación “sin precedentes”, impulsada por un presupuesto histórico, con el objetivo –según el alcalde– de que “el dinero esté en la calle”.
Hasta 40 actuaciones
En este mandato se han aprobado hasta 40 intervenciones, entre las que destacan la remodelación de la plaza de la Estación, la instalación de una estación de bombeo, la restauración del Castillo, las mejoras en la estación de Adif o la ampliación del parque para perros de la avenida Málaga.
Aunque la deuda asciende a 37 millones solicitados este mandato –a los que se suman los 8,2 millones heredados de mandatos anteriores–, fuentes municipales detallan que el índice de endeudamiento está por debajo del límite legal, establecido en el 110% del presupuesto. “No hemos puesto en riesgo la estabilidad de las cuentas del consistorio en ningún momento”, aseguran.
El endeudamiento asumido por PP y Som representa un 36% de los ingresos, según confirma el equipo de gobierno. El ejecutivo popular recuerda que las inversiones han ido de la mano de una rebaja del IBI en los dos últimos años . “Nuestra voluntad de cara a 2027 es seguir reduciéndolo hasta el mínimo legal permitido”, apuntan.
Manu Reyes, alcalde de Castelldefels
Para no incrementar la presión impositiva sobre los ciudadanos ni llevar los índices de endeudamiento por encima de lo sostenible, el equipo de Reyes ha recurrido a fuentes de financiación alternativas, creando una nueva unidad que no existía de Subvenciones en el Ayuntamiento. Así, se ha pasado en tres años de recibir anualmente cinco millones de euros en 2023 a 15 millones en 2025.
Compra del CTC
Entre las principales operaciones financieras del Ayuntamiento que han disparado la deuda más de 17 millones, destaca un préstamo de 15 millones con Cajamar, formalizado en mayo del año pasado. Con vencimiento en 2035, se trata de una de las principales cargas financieras del gobierno de Reyes.
Le sigue otro crédito de seis millones con el Banco Sabadell, firmado en la misma fecha y también con vencimiento a largo plazo.
Uno de los elementos que explica este aumento es la adquisición por parte del Ayuntamiento del Club de Tenis Castelldefels (CTC), una operación estratégica que ha obligado a recurrir a financiación externa y que repercute directamente en las cuentas municipales.
La compra del equipamiento –valorada en 8,7 millones de euros– supone una de las inversiones más destacadas del mandato del Partido Popular. La operación incorpora al patrimonio público unas instalaciones de 17.500 metros cuadrados, con el objetivo de ampliar la oferta deportiva y dar respuesta a la demanda de la ciudad.
Discurso “incoherente”
Este escenario adquiere especial relevancia en el contexto político en el que se produce. El endeudamiento de la ciudad es uno de los principales problemas financieros de Castelldefels. El propio alcalde lo denunció semanas después de llegar al gobierno, hablando entonces de una “grave situación económica”. Sin embargo, los niveles actuales superan los de aquel momento.
Esto ha generado críticas por parte de los partidos de la oposición, que acusan al edil popular de “incoherente”. Los comunes consideran que el gobierno municipal sigue una línea de endeudamiento similar a la que criticaba en campaña, cuando gobernaban en coalición PSC, Comuns y ERC.
“No estamos en contra de la deuda si se destina en mejorar la ciudad y los servicios públicos; lo que denunciamos es el doble discurso de Reyes”, señalan los comunes a este medio.
Los socialistas, por su parte, recuerdan que ya advirtieron de la situación a finales de 2025 y sostienen que el documento oficial no recoge dos préstamos adicionales solicitados recientemente por el Ayuntamiento de casi 12 millones. La propuesta, incluida en el orden del día para este viernes 24, previsiblemente se aprobará con la mayoría del gobierno municipal.
En su caso, también defienden que el endeudamiento es “la única forma que tiene un ayuntamiento de tirar adelante proyectos transformadores de ciudad”. No obstante, tildan a Reyes de “incongruente”. “Cuando nosotros gobernamos nos echó en cara ser unos mano rotas y no saber gestionar; en cambio, si lo hacen ellos, están haciendo una buena gestión”, expresa Eva López, portavoz del PSC, a este digital.
La ultraderecha lo condena
Vox también ha mostrado su indignación ante los datos oficiales que, según el partido, reflejan una gestión “irresponsable y ruinosa” del Partido Popular. Su portavoz, Juan Antonio Gil, lamenta que “cada euro de más es una losa económica que recaerá directamente sobre las espaldas de los ciudadanos”.
Los préstamos formalizados evidencian, a juicio de Gil, una política de “gasto desbocado” que Vox considera una “traición” a la confianza de los contribuyentes. El partido denuncia que operaciones como la compra del CTC se están realizando a costa de un endeudamiento que, según advierten, “lastrará la capacidad de inversión y los servicios públicos esenciales en el futuro cercano”, trasladando el coste a los vecinos.
“Estamos ante un auténtico hachazo a la salud financiera de nuestro municipio que, no nos engañemos, acabarán pagando todos y cada uno de los vecinos de Castelldefels con su esfuerzo y sus impuestos”, concluye Gil.
