La Policía Local de El Prat durante una actuación en el barrio de El Prat

La Policía Local de El Prat durante una actuación en el barrio de El Prat Cedida

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El Prat rechaza actuar en los solares okupados de Urgoiti-Ponsich pese a la escalada de inseguridad y robos

El gobierno municipal de Alba Bou reconoce que en el barrio hay problemas con infraviviendas y okupaciones conflictivas que han puesto al límite la convivencia con los vecinos, pero se posiciona en contra de una propuesta presentada por el Partido Popular

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El Ayuntamiento de El Prat de Llobregat rechaza actuar sobre los solares abandonados de la zona Seda-Paperera, en el barrio de Urgoiti-Ponsich.

El gobierno municipal liderado por Alba Bou votó en contra de una moción presentada por el Partido Popular en el pleno del mes, celebrado el pasado jueves, 29 de abril, que exigía medidas "contundentes" e "inmediatas" para revertir la degradación de la zona norte del municipio.

La propuesta ponía sobre la mesa un plan de choque para un barrio donde los vecinos han denunciado, en reiteradas ocasiones, una "situación límite". "Los vecinos han perdido la confianza. Se han sentido abandonados. No han hecho nada. Llegamos tarde. La sensación de inseguridad ha llegado al máximo", aseguró Miguel Ángel Ochoa, portavoz del PP.

Un barrio al límite del abandono

Las cerca de 50 familias que siguen resistiendo en el barrio conviven pared con pared con una docena de infraviviendas y casas okupadas, soportando además la presencia de ratas que llegan a colarse en el interior de los domicilios.

Esta "situación límite", denunciada en reiteradas ocasiones por los vecinos, terminó de explotar a finales del pasado mes de marzo.

Algunas de las chabolas que hay en el barrio de El Prat

Algunas de las chabolas que hay en el barrio de El Prat Cedida

Una oleada de robos en el interior de vehículos elevó la tensión al máximo y derivó en detenciones ciudadanas de los propios asaltantes antes de que llegara la policía.

Aunque la alcaldesa Alba Bou entonó recientemente el 'mea culpa', asumiendo de forma pública que la zona había sido abandonada "inexplicablemente" y asegurando que se iba a reforzar la seguridad, los residentes lamentan que la realidad del día a día no ha mejorado.

El pleno rechaza un plan de choque

Para hacer frente a esta crisis de convivencia, la propuesta ponía sobre la mesa un plan de choque que reclamaba la retirada urgente de las construcciones ilegales por el grave riesgo que suponen tanto para sus ocupantes como para el vecindario.

Además, el texto exigía que, en caso de inacción por parte de los propietarios de los solares, el consistorio interviniera de forma subsidiaria. Esto implicaba asumir directamente las labores de limpieza, la eliminación de los asentamientos y el control de plagas, especialmente de roedores e insectos.

Una de las chabolas en El Prat

Una de las chabolas en El Prat

Asimismo, se solicitaba establecer un dispositivo de vigilancia policial preventiva para frenar las constantes reocupaciones del espacio.

La moción fue finalmente rechazada al contar con el voto negativo de los nueve ediles de En Comú y los siete del PSC, formaciones que integran el equipo de gobierno.

Los tres representantes de ERC optaron por la abstención durante el debate, mientras que la iniciativa solo logró sumar los votos favorables del PP (2), VOX (2) y Estimem El Prat (1).

La oposición pide actuar

Miguel Ángel Ochoa, portavoz del Partido Popular, advirtió que la sensación de inseguridad ha llegado a su nivel máximo.

El edil popular recordó que el terreno se ha convertido en un "vertedero" donde "malviven" personas, incluidos menores, y exigió medidas rápidas para evitar que alguien se tome la justicia por su mano. "A los vecinos no se les puede pedir más paciencia", añadió.

Escombros acumulados en el barrio

Escombros acumulados en el barrio Cedida

A esta línea crítica se sumó Gerard Valverde, representante de Estimem El Prat, quien denunció el abandono institucional lamentando que los vecinos del Prat Nord "no se merecen sufrir okupaciones, inseguridad, robos, fiestas ilegales ni conflictos con el barraquismo".

Valverde recriminó que "jamás se tendría que haber permitido llegar a esta situación", desvelando que, fruto de la desesperación, los residentes se han llegado a plantear organizar patrullas ciudadanas ante una gestión que calificó de llegar "tard i malament".

Rafael Millán (VOX) exigió al Ayuntamiento que presione a la propiedad y refuerce el control policial para garantizar unas condiciones mínimas de convivencia. "Cuando los vecinos evitan ciertas calles, temen por sus vehículos o por sus vidas, estamos ante una situación que exige una respuesta. El ayuntamiento tiene herramientas reales para intervenir. Hay que devolver la normalidad donde ahora hay incertidumbre", añadió Agustín Mataró, de Jóvenes y Pensionistas.

Propiedad privada

Rafa Duarte, Teniente de Alcaldía del Área de Urbanismo y Vivienda y regidor de la Policía Local, admitió que el proceso de transformación urbanística se ha "eternizado" y reconoció que los asentamientos irregulares han crecido en los últimos meses, propiciando incidentes conflictivos con el vecindario.

El barrio de El Prat que resiste la expropiación del Aeropuerto de Barcelona

El barrio de El Prat que resiste la expropiación del Aeropuerto de Barcelona Cedida

Sin embargo, recordó que los terrenos son de titularidad privada, lo que, aseguró, imposibilita al Ayuntamiento para actuar.

Duarte explicó que ya existe un proceso de desahucio judicial aprobado para la conflictiva zona de la calle Major, el cual se encuentra únicamente pendiente de la fecha de la orden de ejecución. "Esperamos que haya una orden próxima y la propiedad vuelva a vallar y poner seguridad", remarcó.

Asimismo reconoció que el consistorio no ha invertido en el barrio como en el resto del municipio. “Dado el proceso larguísimo de stan by urbanistico hay cosas que se han deteriorado y que no se han mantenido como debería”, sentenció.