La estación de Rodalies de Sant Joan Despí recupera la normalidad tras casi medio año de okupación que ha mantenido su vestíbulo cerrado.
Los técnicos de Adif y Renfe, junto con la policía local del municipio, desalojaron el pasado jueves, 15 de mayo, el piso situado en la planta superior del vestíbulo principal, cuya ocupación mantenía bloqueado el uso de la entrada principal desde el pasado mes de diciembre.
El operativo, que se desarrolló sin conflictos graves gracias a la mediación del Ayuntamiento, contó con la participación de la policía local, técnicos municipales y personal de Adif y Renfe, tal como ha adelantado La Vanguardia.
Tras vaciar el inmueble, las autoridades han procedido a tapiar los accesos y apuntalar las escaleras para evitar nuevas okupaciones.
Destrozos y problemas de seguridad
La pesadilla para los miles de usuarios diarios de la estación comenzó a finales del año pasado.
Exterior de la estación de Sant Joan Despí en una imagen de archivo
El inmueble superior –antiguamente destinado a viviendas de trabajadores ferroviarios– fue ocupado por un primer grupo de personas que generó graves problemas de convivencia y seguridad.
Entre los incidentes reportados, destacaron la rotura de cristales que caían directamente a la zona de tránsito de viajeros y desperfectos en el sistema eléctrico por pinchazos ilegales.
Además, los okupas tenían comportamientos incívicos como orinar desde las ventanas hacia los andenes.
La situación obligó a Renfe a cerrar el vestíbulo preventivamente cuando parte del techo cedió y cayó sobre la zona de los tornos.
Aunque este primer grupo abandonó el lugar, fue rápidamente reemplazado por unos nuevos inquilinos con un perfil menos conflictivo, pero que mantenían la situación de bloqueo de cualquier intento de reforma.
Un tren de Rodalies en la estación de Sant Joan Despí
Durante todo este tiempo, los pasajeros se han visto obligados a entrar por un acceso lateral, perdiendo comodidades básicas como el uso de las máquinas expendedoras de billetes.
Exigencia de obras inmediatas
Con el edificio por fin vacío y asegurado, la pelota pasa ahora al tejado de las gestoras ferroviarias.
La alcaldesa de Sant Joan Despí, Belén García, ha pedido poner fin a la situación. "El Ayuntamiento ha trabajado con todas las partes implicadas para solucionar la situación de la ocupación ilegal. Una vez resuelta, hemos exigido a Adif y a Renfe que reabran el vestíbulo lo antes posible, una vez estén realizadas las obras necesarias", recoge el periódico La Vanguardia.
El consistorio, que ya había convocado reuniones de urgencia a principios de mayo para forzar una solución a espaldas de la lenta vía judicial, presiona ahora para que la reparación de los daños estructurales comience de inmediato.
