Panorámica de la Funeraria Municipal de Terrassa con vistas a La Mola
Terrassa licita por 2,2 millones el primer tanatorio municipal para mascotas de Catalunya
En este espacio pionero, que abrirá puertas en abril de 2027 junto a la funeraria, se habilitará un recorrido por un pequeño bosque que conducirá a las familias hasta el jardín de culto, donde tendrá lugar la ceremonia final
Otros: Cinco asociaciones denuncian el colapso del centro de animales de Terrassa tras asumir su gestión el Ayuntamiento
Un lugar solemne, respetuoso con el entorno y concebido para acompañar a las familias en el duelo por la pérdida de una mascota. Así será el futuro tanatorio para animales de compañía que se construirá adyacente a la Funeraria Municipal de Terrassa donde, a partir de abril de 2027, estos compañeros de cuatro patas podrán recibir un último adiós.
Cuando se inaugure el espacio, la cocapital vallesana se convertirá en una de las pocas localidades en brindar este servicio y en la primera de Catalunya en ofrecerlo como servicio municipal. “Esto nos reafirma como ciudad cuidadora de animales”, señala la tenienta de alcalde, Laura Rivas, en conversación con Metrópoli.
La también concejala de Servicios Económicos ha reiterado que Terrassa es precursora en el cuidado y la atención a los animales con la creación el pasado año de la Regidoria de Bienestar Animal, liderada por Noel Duque. “La incineración de nuestros animales de compañía es un servicio que teníamos que ofrecer”, expresa Rivas.
Desde el consistorio están trabajando para poder extenderlo a los pueblos vecinos –Vacarisses, Viladecavalls o Matadepera– a través de un convenio de colaboración. “Todos se han mostrado muy interesados”, celebra la misma.
Listo en menos de un año
Terrassa tiene actualmente unos 20.000 animales inscritos en el Registro Censal, lo que evidencia, según apuntan fuentes municipales a este medio, la necesidad de un servicio especializado en la gestión funeraria de animales de compañía. “Se podrá incinerar a perros, gatos, pájaros, hurones... animales de hasta 150 toneladas que convivan en la unidad familiar”, explica la tenienta de alcalde.
Render del proyecto ejecutivo del futuro tanatorio para animales de Terrassa
El proyecto ejecutivo del futuro tanatorio se dio a conocer en noviembre de 2025 y el pasado 8 de junio se hizo pública la licitación de las obras por un presupuesto de 2.199.728 euros (IVA incluido). Una vez se inicien los trabajos en septiembre, se prevé que el nuevo equipamiento esté listo en ocho meses.
Integrado en el entorno
El alma mater de su diseño arquitectónico es la empresa vallesana ARQBAG SCCL. Su propuesta cumple con los requisitos del gobierno municipal, que la calificó en su momento de “respetuosa y sostenible”. De hecho, la sostenibilidad es uno de los puntos fuertes del proyecto: “se aprovechará la ventilación natural y la radiación solar a través de placas fotovoltaicas; y por otro lado, se quiere alimentar los sistemas de climatización del complejo con el calor residual de los hornos crematorios”, explica Rivas.
Una estrategia bioclimática que empieza mucho antes de su puesta en marcha. Uno de los principales retos del proyecto era su alineación con el entorno, ya que la Funeraria Municipal se ubica en la Anilla Verde, el gran pulmón verde de la ciudad.
Por ello, el nuevo crematorio se plantea como una arquitectura integrada en el paisaje. “Para no romper con el equilibrio del edificio actual los volúmenes serán bajos. Lo mejor: ofrecerán unas vistas espectaculares a La Mola”, señala la tenienta a este digital.
Render del proyecto ejecutivo del futuro tanatorio para animales de Terrassa
El edificio, de unos 400 metros cuadrados, se configurará mediante tres volúmenes principales de diferente tamaño y altura que permitirán reducir el impacto paisajístico del conjunto. Para sacar partido a su ubicación, el diseño aprovechará al máximo el entorno natural y establecerá una relación estrecha con él.
Ritual de despedida
Además del crematorio, el complejo tendrá otros espacios. Uno de los más especiales será donde se desarrollará el ritual de despedida, concebido como un lugar de carácter contenido y solemne destinado a la espera. Los usuarios recorrerán un camino a través de un pequeño bosque hasta llegar al jardín de culto, donde tendrá lugar la ceremonia de despedida.
Se trata de un espacio introspectivo, con una iluminación natural controlada y una relación con el exterior, reforzando así el carácter íntimo del último adiós. El conjunto combinará áreas ajardinadas, espacios de estancia y recorridos vinculados al entorno natural. “Quienes quieran podrán depositar las cenizas en un columbario que habilitaremos”, explica Rivas, que adelanta que están trabajando para que puedan guardarse junto a las de la familia.
El resto de las instalaciones recordarán a un crematorio convencional, con recepción, vestíbulo y sala de espera.