Menores tirándose del pelo a las salidas de los institutos de Cornellà
Grupos de menores apalizan a otros estudiantes a las salidas de los institutos de Cornellà de Llobregat: "Nadie habla de ello"
Vídeos de palizas, humillaciones y agresiones grupales circulan entre estudiantes de institutos del municipio; los Mossos aseguran conocer este tipo de incidentes, frecuentes a la salida de algunos centros educativos
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Patadas, puñetazos y tirones de pelo. Son algunas de las dantescas escenas que los estudiantes de algunos barrios de Cornellà de Llobregat como Sant Ildefons llevan meses contemplando a la salida de los institutos.
Algunos de ellos --especialmente víctimas de estas palizas-- se han puesto en contacto con Metrópoli para destapar la problemática. Lo peor, según cuentan, no es el daño físico, sino la exposición en redes: todas las agresiones se documentan y se difunden después para ridiculizar a la parte "perdedora". A modo de "lección".
Palizas grupales
Las decenas de vídeos a los que ha tenido acceso este medio se grabaron en el municipio de Cornellà. En las grabaciones se diferencias dos tipos de agresiones: por una parte, las protagonizadas por chicas.
Adolescentes que se pegan brutalmente mientras los espectadores --que suelen ser sus "amigos"-- jalean y las animan a continuar con la violencia sin que nadie haga nada por detener la lluvia de golpes.
Por otro lado, las imágenes también muestran palizas grupales: grupos de varios chicos contra uno. La víctima aparece golpeada y humillada, incluso con la ropa rasgada o rota, mientras el corrillo que se forma alrededor de la pelea arenga a los agresores.
"Nadie nunca habla de ello"
Los vídeos se difunden entre los jóvenes de Cornellà sin ningún tipo de pudor. "Son peleas que han habido aquí en general y nadie nunca habla de ello, pero lo tenemos normalizado", explican varios de los receptores de estas secuencias.
Incluso hablan de casos como el de una adolescente a la que le hicieron bullying de forma recurrente durante todo el 2025: "Se pegó como siete veces y al final se tuvo que ir de Sant Ildefons y cambiarse de instituto porque la acosaban. Todo el mundo se puso en contra de ella porque tenía fama de meterse con los ex novios de sus amigas y de acostarse con muchos hombres".
Agentes de la Guardia Urbana de Cornellà
"Los chicos miran"
La mayoría de los protagonistas de estas desagradables escenas son jóvenes nacidos en 2009: "Están siempre en peleas, metiéndose con todo el mundo".
Y cuando las que se pelean son chicas, ellos miran: "Los chicos solo miran y las animan, no se meten".
Robos e incivismo
Algunos de estos adolescentes también están envueltos con pandilleros de bandas autóctonas de Cornellà como la L5. De hecho, uno de los jóvenes agresores que apaliza en grupo a otro en uno de los vídeos resultó herido a machetazos en una pelea en el metro de Barcelona en abril.
Además, una de las aficiones preferidas de estos vándalos es "ir al centro de Barcelona a robar ropa y revenderla". "Es muy común aquí", explican algunos jóvenes de Cornellà. "También agarran extintores y los usan para llenar las plazas de humo", añaden.
Mossos, al corriente
Preguntados al respecto, los Mossos d'Esquadra han informado a Metrópoli de que son conocedores de este tipo de situaciones, que se producen sobre todo a la salida de los institutos.
Sin embargo, la policía catalana rebaja la alarma y asegura que no se ha registrado un incremento de estos incidentes.
Sin denuncias
Fuentes policiales explican que la mayoría de estas peleas no llegan a denunciarse formalmente. En ocasiones, las víctimas prefieren guardar silencio por miedo a represalias o por temor a convertirse en objeto de nuevas burlas en redes sociales. Otras veces son las propias familias quienes intentan resolver el conflicto por su cuenta para evitar que el incidente trascienda.
Los jóvenes consultados por este medio coinciden en señalar que la difusión de los vídeos es parte fundamental del problema. "Antes una pelea se quedaba entre los que la veían. Ahora se graba, se comparte por Instagram o Snapchat y la humillación dura semanas", lamenta uno de ellos.
Imagen de archivo de agentes de Mossos d'Esquadra
"No sorprende ver una pelea"
Aunque los Mossos descartan un aumento de estos episodios, los estudiantes consideran que la normalización de la violencia entre adolescentes es una realidad preocupante. "Ya no sorprende ver una pelea. Lo raro es que alguien intente pararla", resume una alumna de Cornellà.
Mientras tanto, los vídeos siguen circulando de móvil en móvil. Secuencias de golpes, insultos y humillaciones que se consumen como entretenimiento entre menores y que reflejan una problemática silenciosa que, según denuncian los propios estudiantes, lleva demasiado tiempo produciéndose a la salida de los institutos sin que nadie hable de ella.