Una agente de los Mossos d'Esquadra en el barrio de Sant Roc de Badalona

Una agente de los Mossos d'Esquadra en el barrio de Sant Roc de Badalona LUIS MIGUEL AÑÓN (MA)

Gran Barcelona

El presunto pistolero de Sant Roc que disparó a una niña de 10 años celebra su libertad y aviva la tensión entre familias gitanas de Badalona

El hombre al que varios testigos apuntan como autor del tiroteo del pasado 31 de mayo declaró esta semana en el juzgado y quedó libre ante la falta de pruebas mientras el conflicto entre los Salazar y los Gorreta crece

El suceso: Herida una niña de 10 años en un tiroteo entre familias gitanas en el barrio de Sant Roc de Badalona

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Hay una herida abierta en el barrio de Sant Roc de Badalona que tardará en cicatrizar. Se trata de la provocada por una familia gitana contra otra en el tiroteo del pasado 31 de mayo en la calle Còrdova.

En aquel episodio, una niña de 10 años salió herida tras recibir un disparo en el brazo. "Y podría haber acabado muerta", cuentan a Metrópoli vecinos de la zona que hablan lo justo y lo necesario. Residentes que denuncian los hechos, pero que no quieren verse involucrados con sus protagonistas.

La calle Còrdova de Sant Roc, en Badalona

La calle Còrdova de Sant Roc, en Badalona METRÓPOLI

El pistolero apuntó hacia la niña "con toda la intención", aseguran los conocedores de lo ocurrido. Y ahora, el mismo celebra su libertad en redes sociales después de declarar en el juzgado.

Conflicto familiar

Aquel domingo por la tarde, un hombre abrió fuego desde un coche contra dos niñas que estaban jugando en la calle. La bala impactó en el brazo de una de ellas, causándole una fractura en el hueso. Pero el pistolero no logró su objetivo principal, que era alcanzar a la nieta del cabecilla de la familia Salazar.

En vez de eso, la que salió herida fue otra menor ajena al conflicto entre las dos familias implicadas: los Salazar y los Gorreta.

Pelea de bar

El desencadenante del tiroteo, tal y como explicó este medio hace semanas, fue una pelea de bar entre unos y otros. "Unos primos" de los Gorreta de Sant Roc, según las fuentes consultadas, que residen en Santa Coloma de Gramenet, tuvieron un encontronazo hace unos meses con miembros de la familia Salazar, durante una visita en el barrio badalonés.

La disputa llegó a las manos y los Gorreta de Santa Coloma terminaron rompiéndole una botella de cristal en la cabeza a uno de los Salazar. Los patriarcas gitanos prohibieron entonces, para calmar los ánimos, que los Gorreta pisaran Sant Roc, pero estos hicieron oídos sordos y volvieron a dejarse ver por Badalona.

Mossos d'Esquadra en el barrio de Sant Roc

Mossos d'Esquadra en el barrio de Sant Roc METRÓPOLI

Fue en esta visita cuando estalló otra pelea en la que los Salazar agredieron a la otra parte. Y de los botellazos se pasó a los tiros.

Sin detenciones

Los Mossos d'Esquadra no detuvieron a ningún implicado en el incidente con arma de fuego. Como suele ocurrir en estos casos, imperó la ley del silencio y ninguna de las partes implicadas colaboró activamente con la policía.

Sin embargo, entre el vecindario corre el rumor de que un hombre señaló al autor de los disparos: Luis Gorreta, que fue citado para declarar en el juzgado esta misma semana.

"No dudamos de que haya sido él", detallan fuentes vecinales. "Esa familia ha callado a mucha gente", añaden.

Libertad

Sin embargo, a falta de pruebas concluyentes, el presunto pistolero quedó en libertad. Noticia que se encargó él mismo de difundir por sus redes sociales, con vídeos en los que se le puede ver festejando con sus familiares a las puertas del juzgado y bebiendo con amigos en diferentes bares.

"Los Salazar no declararon en su contra, aún sabiendo de sobra que es el culpable". No dieron su nombre ni apuntaron hacia él. ¿El motivo? "Se quieren tomar la justicia por su mano. Quieren que esté en la calle", aseguran las mismas fuentes.

Por lo que, si ya se vivía una calma tensa en el barrio de Sant Roc desde el incidente del 31 de mayo, esta no ha hecho más que aumentar.