Carrer Comerc en L'Hospitalet

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Vecinos y entidades de L’Hospitalet denuncian la presión inmobiliaria tras el suicidio de una mujer desahuciada

Olga había trasladado su situación a políticos y medios de comunicación y, la noche anterior al desahucio, ya había intentado suicidarse. El intento fue comunicado al juzgado con el objetivo de suspender el procedimiento, aunque finalmente no tuvo éxito

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Vecinos y entidades de L’Hospitalet de Llobregat han denunciado este lunes la presión inmobiliaria y el “abandono” por parte de las administraciones y la justicia en el caso de Olga, una mujer de 54 años que se suicidó el pasado 7 de septiembre, después de haber sido desahuciada.

“Esta muerte es consecuencia directa del proceso de desposesión y maltrato al que bancos, fondos buitre y administraciones habían sometido a nuestra amiga, madre y compañera”, han asegurado ante los medios Marta y Desiré, vecinas de Olga. La mujer fue expulsada el pasado 15 de abril del piso en el que vivía, situado en la calle Comerç, en el barrio de Santa Eulàlia de L’Hospitalet.

Barrio de Santa Eulàlia de L’Hospitalet de Llobregat

Barrio de Santa Eulàlia de L’Hospitalet de Llobregat Wikipedia

Olga había trasladado su situación a políticos y medios de comunicación y, la noche anterior al desahucio, ya había intentado suicidarse. El intento fue comunicado al juzgado con el objetivo de suspender el procedimiento, aunque finalmente no tuvo éxito. Por este motivo, vecinos y entidades de la ciudad también responsabilizan del fallecimiento al Gobierno municipal del PSC y al poder judicial.

“Conocían el caso de Olga y no hicieron nada”, han señalado el integrante de la asociación vecinal Som Santa Eulàlia, Khristian Giménez, y el representante del Sindicat d’Habitatge de L’Hospitalet, Pau Segura. Ambos han convocado, junto a los vecinos, una manifestación y un acto de homenaje para el próximo 3 de octubre en la plaza Pius XII de la ciudad.

Una vivienda comprada hace 20 años

Olga compró hace 20 años el piso en el que vivía con sus dos hijas, una de ellas menor de edad, mediante una hipoteca con el Banco Sabadell. Sin embargo, después de quedarse sin trabajo, divorciarse y no recibir la manutención que le correspondía para sus hijas, dejó de poder hacer frente a los pagos y acordó con la entidad una dación en pago.

Carrer Comerc en L'Hospitalet

Carrer Comerc en L'Hospitalet Google Maps

Este acuerdo le permitió continuar viviendo en el inmueble hasta que el Banco Sabadell lo vendió al fondo de inversión Promontoria Coliseum, filial de Cerberus, mientras el banco era accionista de dicha inmobiliaria, según ha explicado Giménez. El representante vecinal considera que existe en este sentido una “estrategia” de “estafa” por parte de las entidades bancarias.

“Los bancos venden los pisos con alquiler social o daciones de pago a empresas en las que tienen participación para poder seguir controlando los beneficios de esos pisos, además de romper los acuerdos con los arrendatarios”, ha explicado.

Críticas al Ayuntamiento y la Generalitat

Las entidades también han denunciado el “abandono institucional” del Ayuntamiento de L’Hospitalet y de la Generalitat. Reclaman que, especialmente ante situaciones de vulnerabilidad como la de Olga, las administraciones intervengan para evitar desahucios sin alternativa habitacional.

Según han señalado, actualmente la respuesta ante estos casos pasa por ofrecer a las personas desahuciadas algunas noches en albergues municipales.

“Exigimos que se tomen las medidas necesarias para que esa sea la última muerte vinculada al negocio inmobiliario”, han resumido las agrupaciones, que también han reclamado que se investigue la actuación de las administraciones, se depuren responsabilidades y se revisen los protocolos de actuación de los juzgados y los servicios sociales.

Las entidades han recordado además el impacto que los procesos de desahucio tienen sobre la salud mental. En 2010, otro vecino de L’Hospitalet se suicidó tras un proceso de estas características, pero, 16 años después, estas situaciones continúan desatendidas, lamentan desde el sindicato de la ciudad: “No hemos tenido ningún caso que no haya pasado una noche en urgencias”.

Olga fue enterrada este domingo y sus dos hijas viven actualmente con familiares.