Imagen de una pistola táser
Terrassa rechaza dotar de pistolas taser a las patrullas de la Policía Municipal
El pleno del mes de septiembre tumba la propuesta del PP para reforzar la seguridad de los agentes
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La Policía Municipal de Terrassa no tendrá pistolas taser.
El pleno del Ayuntamiento ha tumbado la propuesta presentada por el grupo municipal del Partido Popular, que instaba a garantizar que cada patrulla del cuerpo dispusiera de un dispositivo conductor de energía (DCE), ya que ahora, defienden los populares, únicamente disponen de una sola unidad, que está bajo el control del jefe de turno, "que se encuentra habitualmente en comisaría".
La iniciativa no ha logrado recabar los apoyos necesarios para materializar esta dotación en los diferentes turnos de servicio del cuerpo local.
Agentes de la Policía Municipal de Terrassa / RRSS
Medida complementaria
El planteamiento de los populares defendía la incorporación de estas armas no letales como una herramienta intermedia dentro del uso gradual de la fuerza policial.
El objetivo, según detallaba el texto, era ofrecer a los agentes una alternativa capaz de provocar una incapacidad motora temporal mediante impulsos eléctricos para situaciones de riesgo especialmente grave, donde las técnicas de reducción física resultaran insuficientes.
El PP insistía en que este recurso en ningún caso pretendía sustituir la mediación, la negociación ni el uso del arma de fuego reglamentaria.
"El delincuente no avisa que va a delinquir para que la policía coja el arma taser", aseguraron desde las filas populares. "Cada patrulla tiene que tener una pistola taser para proteger a los que protegen", añadieron.
Imagen de archivo de una pistola táser
Formación y cámaras corporales
Para tratar de recabar consenso, la propuesta rechazada iba acompañada de un paquete de garantías de uso y control. El grupo municipal exigía que los dispositivos solo fuesen utilizados por agentes expresamente autorizados y formados, y que cada intervención quedara registrada mediante cámaras corporales para que pudiera ser auditable.
Asimismo, planteaban que los vehículos policiales que portaran una Taser contaran obligatoriamente con un desfibrilador externo automatizado (DEA) y personal capacitado para emplearlo.
Un mosso con una pistola eléctrica tipo Taser / EFE
Estudio anual
El documento también proponía establecer una evaluación anual sobre el uso de estas herramientas.
Este informe debía detallar el número de actuaciones en las que el arma se hubiera exhibido con una finalidad puramente disuasoria, las descargas efectuadas, las circunstancias exactas que motivaron su uso y un registro anonimizado de las eventuales lesiones causadas.
Para justificar la viabilidad de la medida, la formación recordó durante el debate que el uso de pistolas Taser por parte de las policías locales de Catalunya cuenta con un marco regulador desde el año 2018.
Según los datos del Departamento de Interior de la Generalitat correspondientes a 2024 esgrimidos por el PP, un total de 78 cuerpos de policía local catalanes ya disponen de 137 de estos dispositivos conductores de energía.