El parque fluvial del Besòs ha reabierto parcialmente tras las fuertes lluvias que azotaron Barcelona y el área metropolitana el pasado fin de semana.
Desde este viernes, vuelve a estar accesible la zona del paseo situada junto a Santa Coloma de Gramenet, mientras que el resto del recinto recuperará la normalidad de forma progresiva.
La reapertura llega después de que el temporal provocara una de las mayores crecidas del río Besòs de las últimas décadas.
Aunque el espacio ha resistido el episodio sin daños estructurales destacados en los tramos menos afectados, todavía quedan numerosos restos de la riada.
Zonas abiertas
La reapertura parcial permite volver a pasear, correr o circular en bicicleta por la banda del parque que limita con Santa Coloma de Gramenet, uno de los sectores más transitados del recinto.
En cambio, la zona situada junto a Barcelona continúa cerrada, mientras avanzan los trabajos para retirar los materiales acumulados durante la crecida.
El Besòs, desbordado
Barro, troncos y cañas
Pese a la reapertura parcial, los efectos del temporal siguen siendo visibles en distintos puntos del parque. La riada ha dejado acumulaciones de barro, troncos, cañas y otros restos vegetales que el agua arrastró a su paso.
Uno de los sectores más afectados se encuentra junto al puente ferroviario, donde todavía quedan importantes trabajos de limpieza por completar.
Las tareas de recuperación son especialmente necesarias en las zonas próximas a la desembocadura, donde la fuerza del agua ha desplazado sedimentos y materiales vegetales.
Registro histórico
El episodio de lluvias torrenciales elevó el caudal del río Besòs hasta los 937 metros cúbicos por segundo a su paso por Santa Coloma de Gramenet durante la mañana del domingo pasado.
Se trata de una cifra que no se alcanzaba desde hacía más de dos décadas y que solo queda por debajo del máximo registrado en 1994, cuando el caudal llegó a los 1.157 metros cúbicos por segundo.
Vista de un vehículo anegado en lo accesos a la ronda del Litoral, en Badalona este domingo, cuando el río Besòs arrastra a primera hora un caudal de 903 metros cúbicos por segundo
La crecida afectó de forma desigual al entorno fluvial y a los municipios vecinos. Mientras que en Santa Coloma los daños en el parque se concentran principalmente en la acumulación de residuos y sedimentos, Sant Adrià de Besòs ha sufrido importantes inundaciones en calles y equipamientos municipales.
