Daniel Cornejo llegó a España desde Ecuador con 18 años y se ha formado profesionalmente en la hostelería nocturna empezando desde abajo.
Tras más de una década en Sant Adrià de Besòs --donde aterrizó en 2015-- y habiendo gestionado un restaurante en el municipio, hoy afronta la transformación del ocio nocturno al frente del Blue Bar Cocktails & Drinks, el único local de estas características en su zona de Sant Adrià Nord.
Cambio en el ocio nocturno
En una entrevista con Metrópoli en el pequeño local, Daniel explica que sus inicios en el municipio no estuvieron exentos de retos. "El barrio es complicado. La gente es muy de costumbres y, al ser nuevo o de fuera, cuesta que prueben", relata.
Daniel Cornejo, propietario del Blue Bar de Sant Adrià, durante su entrevista con Metrópoli
Sin embargo, su adaptación fue progresiva y logró consolidarse en la zona. Durante un tiempo compaginó su primer restaurante, ubicado en la avenida Catalunya, con el bar musical, pero con la llegada de la pandemia y las restricciones económicas tuvo que tomar una decisión drástica: apostar únicamente por el Blue Bar.
No obstante, el impacto del confinamiento cambió drásticamente el consumo y las tendencias de ocio.
Reinvención de "los tardeos"
"Tras casi tres años cerrados o con restricciones por la pandemia, la noche ya no era la misma. La gente ya no sale a la discoteca como antes ni bebe igual. Tuvimos que adaptarnos al tardeo, monólogos, rumbas, música en directo e incluso integrar ritmos latinos como bachata o merengue", cuenta el hostelero a este medio.
Actualmente, Cornejo busca diversificar aún más su oferta con torneos de futbolín, dardos y una coctelería reforzada para mantener con vida la oferta nocturna local.
Un modelo de acceso restringido
Frente a los problemas de incivismo y seguridad que suelen asociarse al ocio nocturno, el propietario opta por un modelo de funcionamiento basado en una comunidad de socios o clientes habituales.
"Trabajo prácticamente como un local privado, con 'familia'. Solo pido tres normas básicas: nada de drogas, respetar el descanso de los vecinos y mantener el ambiente familiar. Para evitar problemas con el alcohol o gente conflictiva, prefiero que la propia clientela traiga a personas que entiendan la esencia del bar", explica Daniel.
Daniel Cornejo, propietario del Blue Bar de Sant Adrià, durante su entrevista con Metrópoli
En cuanto al trato con la administración local, Cornejo asegura sentirse respaldado gracias al cumplimiento estricto de las normativas de cierre, ruidos y control de menores: "No vendo drogas, no vendo armas, no sirvo a menores y cierro puntual. Si haces las cosas bien, no hay por qué tener problemas".
Retención del ocio y proyección de futuro
Uno de los principales inconvenientes que señala Cornejo es la falta de oferta complementaria en el municipio, lo que empuja a los jóvenes a desplazarse hacia Barcelona o localidades colindantes.
Daniel participa activamente en el entramado asociativo de la ciudad (a través de iniciativas como CASAB) con el objetivo de dinamizar el tejido comercial y evitar la fuga de consumo: "Me gustaría que hubiera más competencia. Si soy el único local y encima es privado, la gente coge un taxi y se va fuera. La idea es que la economía se quede en Sant Adrià", expresa el hostelero.
"Sant Adrià tiene alma de pueblo"
Respecto a sus proyectos personales y profesionales, Daniel Cornejo contempla la posibilidad de expandir la marca Blue Bar a Barcelona ciudad y busca trasladar su residencia a un entorno más tranquilo, aunque no escatima en elogios hacia el carácter humano del municipio: "Sant Adrià es una ciudad, pero tiene alma de pueblo acogedor: te caes y te levantan, se te cae la cartera y te la devuelven. Es un sitio muy bonito."
Para concluir, hace una llamada a la juventud con ganas de divertirse con respeto, solicitando también un mayor apoyo en la seguridad del entorno mediante la presencia policial: "Animamos a la gente a venir a pasárselo bien, la gente problemática que se quede en casa. Queremos renovarnos y que sigan pasando patrullas para garantizar la tranquilidad de todos".
