Pueblo de Tavertet
El pueblo medieval cerca de Barcelona con acantilados de 300 metros y vistas al pantano de Sau
Declarado Bien de Interés Cultural, Tavertet conserva un casco antiguo de piedra, iglesias románicas y miradores naturales
Más información: El barrio de lujo de Barcelona donde vive Pablo Urdangarin: pisos de 2.000 euros y urbanizaciones con piscina
Noticias relacionadas
A unos kilómetros de la ciudad de Vic y en plena comarca de Osona, Tavertet es una escapada para quienes buscan pueblos con historia y paisajes espectaculares cerca de Barcelona.
Declarado Bien de Interés Cultural, este pequeño municipio se alza sobre las cingleras que dominan la vall del Ter, con paredes verticales que alcanzan los 300 metros y panorámicas del entorno del pantano de Sau.
Su atractivo no se limita a las vistas. El núcleo histórico mantiene la estructura de una antigua población rural, con calles estrechas y casas tradicionales de piedra, mientras que los caminos de los alrededores permiten descubrir cascadas, bosques y masías centenarias.
Vistas al pantano de Sau
Uno de los principales motivos para visitar Tavertet son sus miradores. El de Can Xicou, situado dentro del propio pueblo, cuenta con una mesa de orientación para identificar puntos del paisaje como las Guilleries, el Montseny y las cingleras que rodean la localidad.
Otra parada destacada es la Miradora, ubicada junto al risco del mismo nombre. Desde este punto se puede contemplar el valle del Sot de Balà, el salto de agua del Molí Bernat y la balma de les Corts.
Una imagen de las Cingleres de Tavertet, en Osona
El paisaje también está marcado por el pantano de Sau, situado en las proximidades.
El embalse, construido para almacenar y canalizar el agua del río Ter, se ha convertido en uno de los grandes atractivos de la zona. Cuando el nivel del agua desciende, una de sus imágenes más conocidas es el campanario de la antigua iglesia de Sant Romà de Sau, que emerge sobre la superficie.
El pantano de Sau a 21 de febrero de 2026
El casco antiguo
El patrimonio de Tavertet se concentra en tres calles históricas --el carrer de Dalt, el carrer del Mig y el carrer de Baix--, que conservan la estructura tradicional del pueblo.
Sus casas de los siglos XVIII y XIX, levantadas con muros de piedra y dinteles trabajados, conviven con el paisaje natural que rodea el municipio.
Uno de los edificios más importantes es la iglesia de Sant Cristòfol, documentada desde 1070.
Imagen de saltos de agua desde Tavertet hacia el pantano de Sau
El templo conserva elementos románicos de su construcción original y fue ampliado en distintas etapas. Entre sus elementos patrimoniales destaca una imagen gótica de alabastro de Santa Maria, fechada a principios del siglo XV.
También merece atención la iglesia de Sant Miquel de Sorerols, considerada uno de los ejemplos destacados del románico de Osona. Su estructura incluye una nave con ábside decorado con lesenas y arcuaciones ciegas, además de un pequeño campanario de espadaña.
Rutas entre acantilados, bosques y cascadas
Tavertet es también un punto de partida para realizar excursiones por los caminos que recorren las cingleras.
Entre las formaciones más llamativas destacan las de Collsavenc, con paredes verticales de hasta 300 metros; las de Moltorer, conocidas por sus rocas rojizas, y las de les Baumes, que se recorren principalmente por la parte superior.
Tavertet en una imagen de archivo
Una de las opciones es caminar desde el pueblo hasta l’Avenc, una masía histórica de origen medieval que destaca por su arquitectura gótica rural.
Otra ruta rodea el cingle del Castell y atraviesa el bosque del Sot de Balà, donde hay balmas, cuevas y cascadas.
También existen itinerarios hacia la casa del Castell y los saltos de agua de la Cua de Cavall.