El controvertido establecimiento de McDonald's en El Prat de Llobregat ya es una realidad inminente.
A pesar de la intensa campaña en contra liderada por los residentes de la zona, la multinacional norteamericana ha confirmado que abrirá sus puertas el próximo 29 de octubre, tal y como anuncia un gran cartel visible en la fachada del propio local.
Las obras del exterior están finalizadas y los rótulos luminosos de la marca ya se encuentran instalados en los bajos del edificio residencial.
El restaurante, que cuenta con una enorme superficie de 400 metros cuadrados, está situado estratégicamente en el chaflán del camino de la playa. Este espacio forma parte de las nuevas promociones de alquiler social promovidas por la Cooperativa Obrera de Viviendas (COV).
Sin embargo, su ubicación exacta bajo las viviendas ha desencadenado una fuerte polémica en el municipio.
Logo de McDonald's en una imagen de archivo
Movilización vecinal por el ruido y el tráfico
Ante la noticia de la apertura, un grupo de vecinos afectados inició una recogida de firmas en la plataforma Change.org --que ha superado los 1.000 apoyos-- para exigir al Ayuntamiento y a la cooperativa la paralización del proyecto.
A través de un manifiesto, los residentes argumentan que la llegada de la franquicia desequilibrará la vida cotidiana y alterará el ambiente históricamente "sereno" del barrio, aseguran.
Entre sus principales preocupaciones destacan la presencia constante de ruidos molestos y el aumento de la suciedad.
"Estos restaurantes son conocidos por sus operaciones hasta horas intempestivas y la actividad constante de entrega a domicilio en moto, lo cual perturba nuestra tranquilidad", añaden.
"Introducir un McDonald's en nuestra área no solo desequilibrará la vida cotidiana de los residentes, sino que también alterará el carácter y la atmósfera del barrio", denunciaron.
Logo de McDonald's en una imagen de archivo
Además, los detractores alertan sobre un agravamiento en los problemas de tráfico y escasez de aparcamiento en la zona, así como el posible impacto negativo que podría sufrir el pequeño tejido comercial tradicional de El Prat.
15 nuevos empleos
En el otro extremo del debate, una parte importante de los vecinos celebra el aterrizaje del gigante de la comida rápida.
Los defensores del proyecto destacan el atractivo comercial que supone para el área y valoran muy positivamente la creación de empleo en la zona, ya que la compañía abrió un proceso de selección para incorporar a quince personas de forma directa.
Pese a la fractura social generada, la cuenta atrás ha terminado y la multinacional ya tiene todo listo para encender sus cocinas a finales de este mes
