Un nuevo comercio histórico baja la persiana en Barcelona. Se trata de la pastelería Rovira, situada en el paseo Maragall número 413, en el distrito de Horta-Guinardó. El negocio ha cerrado de manera definitiva después de más de siete décadas ofreciendo los mejores productos de la zona.
Este cierre repentino ha causado una gran conmoción entre los vecinos asiduos al establecimiento, y los mensajes de nostalgia no han tardado en llegar.
"Me da mucha pena, un muy buen producto de toda la vida, y gente encantadora a la hora de despachar", publicaba un cliente referenciando el buen trato por parte del negocio.
Productos de la pastelería Rovira
Nueva etapa
El establecimiento ha dejado unas palabras a modo de comunicado, con un cartel pegado en la puerta. "Después de más de 70 años es hora de comenzar una nueva etapa".
"Hemos visto crecer a distintas generaciones, niños que venían de la mano de sus padres y que, con el tiempo, vienen con sus propios hijos; nos habéis hecho sentir como una gran familia", han destacado en la carta abierta a sus clientes.
