Son casi imperceptibles, pero están ahí. Muchas de las placas del Instituto de la Vivienda del régimen franquista aún perduran en algunos de sus bloques sociales construidos entre los 50 y los 70. Símbolos gráficos del Movimiento que, después de 40 años de la muerte del dictador, hoy finalmente se han empezado a retirar de oficio en los distritos de Gràcia y Nou Barris. “Es sencillamente inaceptable y anacrónico que en nuestra ciudad continúen habiendo referencias al autoritarismo y al poder fascista”, ha argumentado la regidora de Nou Barris, Janet Sanz.

La primera placa en abandonar el espacio público de forma institucional ha sido la que hasta ahora se encontraba en el número 399 del carrer de Còrsega. Aún así, anteriormente algunas entidades y particulares ya las han ido retirándolas de forma paulatina por su propia cuenta. Si hace unos años en Nou Barris habían unas 700, hoy por hoy solo restan 230. Unas cuantas decenas de las que solo se podrán retirar 204, ya que 28 no incluyen el yugo y las flechas del partido único.

Este aspecto simbólico se debe a que la retirada de las placas metálicas se está realizando en el marco de Memoria Histórica del 2007. Según dicha legislación, las administraciones son las responsables de retirar la simbología franquista del espacio público. En el caso de Barcelona, el Comissionat de Programes de Memòria, Ricard Vinyes, ha dicho “no tener constancia que en el espacio público de Barcelona quede ningún otro rastro de tiempos de la dictadura”. Por lo tanto, esta actuación municipal pondrá el puto y final a la presencia de elementos totalitarios del espacio público.

COMUNIDADES QUE SE NIEGAN

Si bien el consistorio reconoce que en algunos distritos la retirada irá algo más lenta, la previsión es que estén todos los elementos fuera de las calles antes de finalizar el año. ¿Todas? No. Vinyes asegura que en Gràcia hay dos comunidades de vecinos que han declinado la posibilidad de retirar los objetos franquistas de su fachada. Por lo tanto, de las 163 censadas en el distrito solo se quitarán 161.

La placa franquista retirada, con el yugo y las flechas / DGM

Nuevamente la acción asociativa ha sido la que ha liderado la medida gubernamental. Sanz ha recordado que fue en el primer pleno de Nou Barris cuando la entidad La Miliciana ya instó a la administración “a hacer algo más allá de un censo”. “Que fuésemos proactivos, teniendo en cuenta los instrumentos que nos da la ley de la recuperación de memoria histórica, con tal de liberar el espacio publico”, ha añadido Sanz. Este trabajo ahora lo llevaran a cabo personas que estaban en situación de desempleo que se apuntaron a los planes de ocupación del Ayuntamiento de Barcelona.

Sobre el resto de láminas metálicas que hay esparcidas por el resto de la ciudad (unas 260 más), estas se concentran principalmente en los barrios que se crearon en los años 60. Por este motivo es casi imposible encontrar alguna en Ciutat Vella, “donde ya no había más espacio en el que construir”, ha señalado Vinyes. De aquí las grandes diferencias que hay entre unos y otros distritos. 

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