Cinco minutos antes de la rueda de prensa Jaume Collboni (PSC) -anunciada para las 12.00 horas-, el gerente del Área de Economia del Ayuntamiento de Barcelona estaba convencido de que el presupuesto que tenía encima de su mesa estaba atado y bien ha atado, y que incluía las peticiones expresas del Grupo Municipal Demòcrata (PDeCAT), de ERC y del PSC ,a cambio de una triple abstención que los iba a hacer prosperar en el pleno del viernes. Pero no era así. Ni mucho menos. Justo a mediodía, Collboni hacía saltar la banca al anunciar que votaría en contra de las cuentas. La bomba ha estallado por sorpresa en corazón del gobierno de Barcelona en Comú (Bec) y se ha cobrado además otras dos víctimas colaterales: PDeCAT y ERC, que se ha quedado con un palmo de narices.

El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Gerardo Pisarello (BeC) ha reconocido que el requiebro del PSC les ha desmontado de arriba a abajo su hoja de ruta presupuestaria. “No nos lo esperábamos”, ha admitido el teniente de alcalde. Y está claro que cosechar una nueva derrota política no le ha sentado nada bien al segundo de la alcaldesa Ada Colau, porque ha contraatacado asegurando que el cambio de voto de los socialistas “solo se explica desde el rencor y no desde la vocación de hacer una política constructiva. No han digerido su salida del gobierno”.

Pisarello se ha mostrado convencido de que la razón le asiste y que votar en contra de sus propios presupuestos le va a pasar factura a los socialistas en las urnas. “El PSC ha hecho un cálculo político miope”, ha confirmado el teniente de alcalde, porque las cuentas también llevaban la firma del equipo de Collboni. Pero los socialistas se han apresurado a desmentirlo. “Estos NO son nuestros presupuestos. Nos los entregaron hechos. Nunca nos sentamos a negociarlos mientras estuvimos en el gobierno”, ha subrayado un portavoz.

EL DÍA DE LA PREGUNTA PARA ECHAR A PSC

Pero la hemeroteca lo engaña. El día en el que se celebró la comisión de gobierno en la que Colau presentó el proyecto presupuestarios a sus todavía socios (el 9 de noviembre de 2017) fue exactamente el mismo día en el que BeC anunció la pregunta de la consulta que iba a hacer entre sus bases para echar al PSC del gobierno. Si se atan cabos, resulta difícil de entender que los comunes bubieran redactado conjuntamente algo con los socialistas -ni que fuera un borrador del presupuesto- cuando ya sabían que les iban a dar la patada.

Los dos partidos del bloque independentista que iban a permitir la aprobación de las cuentas gracias a su abstención -PDeCAT y ERC- también se han quedado fuera de juego con el cambio de rumbo de los socialistas. Sin embargo mantendrán su apoyo a las cuentas de Colau. El presidente de los demócratas, Xavier Trias, ha recibido la negativa del PSC con “sorpresa” pero no les ha culpado a ellos de lo sucedido sino “a la incapacidad de negociar de Colau, que no ha sido capaz ni de llegar a un acuerdo con el PSC”.

Un “sorprendido y preocupado” Alfred Bosch, presidente del Grupo Municipal de ERC, ha preferido repartir las culpas del desastre a partes iguales entre los comunes y los socialistas. Al gobierno de BeC, Bosch le ha reprochado -igual que Trias, “su incapacidad para construir mayorías y consensos y para negociar". Por contra, al PSC lo han acusado de haber cambiado su voto “por despecho” tras su expulsión del gobierno de la ciudad. “El PSC se ha vuelto a desacreditar como partido de ciudad y de gobierno”, ha recalcado el líder de los republicanos.

PAGO DE FAVORES AL INDEPENDENTISMO

En el sector de los partidos que ya tenían previsto votar en contra de los presupuestos (Ciutadans y PP) han aprovechado la grieta abierta por el bombazo de Collboni para atacar a la alcaldesa por su acercamiento a los indepes. “Colau ha abandonado a sus votantes y ha renunciado a su proyecto político para pagar los favores del nacionalismo independentista”, ha destacado la presidenta del Grupo Municipal de Cs, Carina Mejías. El presidente del Grupo Municipal Popular, Alberto Fernández, ha añadido que el acuerdo entre comunes y exconvergentes “nos ha dejado un sorprendente intercambio de papeles: Colau se ha hecho independentista y Trias se ha vuelto podemita”, ha asegurado.

Por su parte, la CUP ha reiterado su voto negativo a unos presupuestos que aún desconoce “porque nadie a venido a negociar con nosotros”, se ha justificado un portavoz. El concejal no adscrito, Gerard Ardanuy, ha advertido que se está planteando votar en contra de los presupuestos (en principio se especulaba con su abstención) tras no haber recibido respuestas a ninguna de las propuestas que ha hecho llegar al gobierno municipal.

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