El pleno municipal extraordinario del Ayuntamiento de Barcelona previsto para el próximo 10 de abril se prevé movidito, Primero porque se tiene que tratar el polémico proyecto del tranvía de la Diagonal (que ahora mismo no cuenta con los votos necesarios para prosperar) , pero sobre todo porque deberán debatirse las cuatro preguntas de la polémica multiconsulta ciudadana que promueve la alcaldesa Ada Colau. Y se prevé que habrá rifirafes entre gobierno municipal y oposición porque nada más conocerse la temática de las mismas tanto Ciutadans como el PP ya ha puesto el grito en el cielo.

La concejal de Participación de Barcelona, Gala Pin (Barcelona en Comú) ha anunciado que los vecinos de la ciudad podrán dar su opinión en la denostada multiconsulta sobre dos temas de designación directa del equipo de gobierno de BeC: si el 30% de los espacios libres en el 22@ se destinan a viviendas, equipamientos y zonas verdes (propuesta promovida por el distrito de Sant Martí) y si el entorno del hotel del Rec Comtal se convierte en zona verde como piden los vecinos o acoge viviendas sociales como marca el planeamiento (tal y como BeC pactó con ERC para que los republicanos apoyaran el PEUAT).

Además, habrá otras dos preguntas que han propuesto la sociedad civil: una primera sobre la si la gestión del agua debe ser pública y una segunda encaminada a cambiar el nombre de la plaza de Antonio López (del que ya se ha retirado una estatua) por el de Idrissa Diall, el joven que murió tras su ingreso en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE).

El anuncio de Pin no ha agradado a la presidenta del Grupo Municipal de Ciutadans (Cs), Carina Mejías, quien ha advertido que la multiconsulta “no debe celebrarse porque es un intrumento de Colau para hacer populismo de sus políticas fracasadas”. Mejías ha anunciado que ha solicitado un informe al respecto al secretario municipal, porque considera que hay indicios de que puede haber “ilegalidades en el reglamento del proceso participativo”.

SIN CONSENTIMIENTO DE GENERALITAT Y ESTADO

Por ejemplo, la líder de Ciutadans ha señalado que no puede hacerse una consulta sobre el suministro del agua sin el consentimiento previo de la Genereralitat y del Estado “porque no es una cuestión de ámbito municipal” y se trata por motivos ideológicos. También ha incidido en que una consulta de este tipo debería esta regulada por un organismo independiente, como la Junta Electoral, para garantizar su validez y neutralidad.

En términos similares se ha posicionado el presidente del Grupo Municipal del PP, Alberto Fernández, quien ha criticado que en la multiconsulta se van a tratar cuestiones que "sólo interesan a los amigos de Colau, y no se va a preguntar por lo que de verdad preocupa a los barceloneses, como la implantación de carriles bici o el tranvía de la Diagonal” , ha aseverado Fernández.



 

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