Este agosto la política se está colando en varios actos de Barcelona. Por un lado, sobre la mesa sigue el debate político con motivo del homenaje a las víctimas este 17A. Por otro, la Festa Major de Gràcia, que un año más servirá de escenario a la ANC para ensayar la manifestación a favor de la independencia el próximo 11 de septiembre. Mientras la alcaldesa Ada Colau se ha posicionado en el caso del 17A pidiendo que el evento no se politice, no se ha pronunciado en el segundo caso.

Es por eso que este lunes el presidente del Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, ha rogado "no politizar la Festa Major de Gràcia para que sean de todos" y ha exigido la retirada "inmediata" de una pancarta en el ayuntamiento del barrio que reclama la libertad de los políticos independentistas presos.

NEUTRALIDAD POLÍTICA E IDEOLÓGICA

En este sentido, ha considerado que el gobierno municipal de Colau "debe cumplir con la neutralidad política e ideológica a la que está obligada una institución pública como es el Ayuntamiento de Barcelona". Por eso, ha considerado que la pancarta colocada en el ayuntamiento de Gràcia "no hace más que agravar la politización de las fiestas", que empiezan este martes con la lectura del Pregón de la jefa de obstetricia y ginecología del Hospital Vall d'Hebron, Elena Carreras.

Para certificar su argumento ha citado una reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya. Según ha manifestado, esta determina que “no se puede privatizar en favor de los independentistas el espacio público, que es de todos, también de los catalanes que nos sentimos españoles".