Ciutadans valora el anuncio oficial de Joaquim Forn como alcaldable por Barcelona como una candidatura ficticia. "El anhelo de los separatistas para visibilizar el proceso independentista los lleva a proponer un candidato que no podrá gobernar la ciudad", asegura Carina Mejías. La regidora no lo menciona, pero hace referencia al encarcelamiento del exconseller y a una posible inhabilitación si tras el juicio que se iniciará en febrero el Tribunal Supremo es condenado.

Según la jefe de filas del partido naranja en el Ayuntamiento, que no repetirá como candidata, "a este tipo de listas no les interesa Barcelona ni los barceloneses, únicamente seguir alimentando el proceso". Y asegura que con decisiones de este tipo en la campaña electoral se hablará más del proceso independentista que de Barcelona y los problemas reales de los ciudadanos".

"COMPETENCIA A COLAU"

Mejías ha ironizado que a la alcaldesa Ada Colau le ha salido competencia en su carrera hacia la alcaldia como candidata independentista".

REACCIÓN DE COLAU

Colau ha reaccionado también al anuncio de Forn y ha dicho a través de las redes sociales que "no quiero a mis adversarios estén en la prisión y haré todo lo posible para que se respeten sus derechos políticos. Hace pocos días le dije personalmente a Forn: tenemos modelos de ciudad diferentes, pero los hemos de poder debatir en igualdad de condiciones".

El concejal del PSC y candidato a la alcaldía, Jaume Collboni, ha subrayado que la decisión es del PDeCAT. "La candidatura de Forn es legal y legítima, pero también anómala. Barcelona se tiene que convertir en espacio de solución y entendimiento para ocuparnos de los problemas de la ciudadanía y no convertirse en el campo de batalla del proceso. Esta es la posición que el PSC defenderá a las próximas elecciones".

Desde las filas populares, el candidato a la alcaldía, Josep Bou, se refiere a Forn como una de las personas que participaron "en el golpe de Estado, responsable de la fuga de empresas, para convertir Barcelona en la capital de una república simbólica gobernada desde Waterloo". Y añade que la ciudad "necesita candidatos efectivos".

A las antípodas de Bou está Ernest Maragall, que justamente este martes visitó a Forn en la prisión de Lledoners. El alcaldable de ERC ha afirmado que "no normalizar la infamia también es esto: no renunciar a los derechos políticos. Gracias Forn por tu valentía. Será un placer debatir sobre los retos de Barcelona y compartir la acción política conjunta hacia la República".

Maragall ha añadido que desde "las diferencias de proyecto que la ciudad también quiere contrastar, ayer en Lledoners ya empezamos a hablar de la unidad del independentismo. Hagámoslo bien".

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