Jaume Collboni confía en que los presupuestos municipales para el 2021 superarán este miércoles el primer trámite en la comisión de Economía y Hacienda. El primer teniente de alcaldía espera que los partidos de la oposición permitirán, aunque sea con una abstención de la mayor parte de los grupos, que las cuentas para el próximo año puedan seguir su camino con el objetivo de ser aprobadas en el último pleno del año.

Hace unos días, el gobierno de Ada Colau y Collboni presentó un presupuesto para 2021 de 3.231 millones de euros, 197,5 millones más que en 2020. El dinero propuesto supone una cifra récord a pesar de la crisis sanitaria. En cómputos globales, el presupuesto municipal, si sale aprobado, se incrementará un 6,5% respecto a 2020. A grandes rasgos, el ejecutivo local prevé que el gasto alcanzará los 2.415,5 millones de euros, mientras que la inversión se podría situar en los 795,4 millones.

ERC NO SE POSICIONA POR AHORA

Aunque no hay acuerdo con los partidos de la oposición -las negociaciones acaban de empezar-, Collboni ha dicho que este miércoles espera tener buenas noticias y que la aprobación de las cuentas supere el primer escollo administrativo. ERC, que ganó las elecciones, no ha querido mostrar sus cartas y ha dicho que no se posicionará hasta el martes por la mañana, aunque todo apunta que se podría abstener.

Desde Barcelona pel Canvi, el partido de Manuel Valls y Eva Parera, la regidora ha confirmado a Metrópoli Abierta que se abstendrán, mientras que el PP votará en contra, ha confirmado el concejal Óscar Ramírez. Los populares podrían cambiar el voto en el pleno de diciembre "en función de las ayudas a los sectores afectados por la pandemia para reactivar la economía". Y fuentes de JuntsxCat han indicado que todavía están estudiando su posicionamiento. Hace unos días, Elsa Artadi dijo que las cuentas son "poco realistas".  

APORTACIONES ESTATALES

El gobierno municipal apuesta por un presupuesto "expansivo", en parte por la subida de las aportaciones del Estado, que serán de 107,6 millones (del fondo extraordinario de 3.000 millones para los municipios) y de 247 millones por el incremento de la PIE (Participación de los Impuestos del Estado) respecto a la caída de la actividad económica. El consistorio también prevé endeudarse en 150 millones para compensar la bajada de ingresos por el Covid-19.

Entre las críticas que los grupos han expresado hasta ahora son las prisas que tiene el gobierno en sacar adelante las cuentas antes de finales de año -los presupuestos de 2020 se aprobaron con el año empezado-, la congelación de las tasas e impuestos tras una fuerte subida, la falta de concreción de algunas partidas y la necesidad de endeudarse más. Para Ramírez, del PP, hay que rebajar impuestos, olvidarse de inversiones y centrarse en ayudas para los más afectados por la pandemia.

La presidenta del grupo municipal de Ciutadans, Luz Guilarte, ha asegurado que todavía están valorando qué votarán, pero dar por hecho que no será que sí. Para la edil, los presupuestos tienen que responder "al drama social y económico que padecen los barceloneses".

MANO TENDIDA DE CIUTADANS

"Lo que han anunciado sobre el presupuesto es todo ficticio. Hablan de endeudamiento sin haberlo consultado con la oposición, al menos con nosotros. La opción y la mano tendida la tienen desde Ciutadans. Espero que no vuelvan a caer en el mismo error de seguir empecinados en una consolidación de su impuestazo y en unos presupuestos de nuevo más interesados en buscar tripartitos y que son perniciosos para Barcelona", subraya Guilarte.

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