Celestino Corbacho sopesa dejar el Ayuntamiento de Barcelona antes de acabar el actual mandato, que finaliza la primavera de 2023. Le estoy dando vueltas. No hay una decisión tomada, pero no es descartable, afirma el concejal de Ciutadans en el consistorio. En junio del año pasado, el político ya explicó a Metrópoli que su carrera llegaba al final y que se retiraría en 2023.

El exalcalde de L'Hospitalet de Llobregat con el PSC (1994-2008) dice que desde junio del año pasado ha estado pensando en el tema. Me gustaría acabar el mandato pero hay temas personales. Si me voy antes será por eso. No hay ninguna razón política. Su mujer, Carmen, le insiste en pasar más tiempo juntos, y a sus 72 años, Corbacho baraja que ha llegado el momento de jubilarse.

Después del verano tomaré una decisión, si continuo hasta mayo sin implicación política o avanzo la jubilación, cuenta. La marcha de Corbacho, si se concreta, implicaría que el político dejaría también la presidencia del grupo de Ciutadans en la Diputació de Barcelona, una institución de la que fue presidente entre 2004 y 2008

NÚMERO TRES EN LA LISTA DE MANUEL VALLS

Corbacho, exministro de Trabajo (2008-2010) con José Luis Rodríguez Zapatero, llegó al Ayuntamiento de Barcelona de la mano de Manuel Valls. El exprimer ministro francés ya dejó el Ayuntamiento a finales del pasado verano. Corbacho fue el número tres de la coalición de Barcelona pel Canvi-Ciutadans que el político galo encabezó en mayo de 2019. Valls sacó seis ediles y uno de ellos fue Corbacho.

Celestino Corbacho, en Barcelona, durante una entrevista con METRÓPOLI / LENA PRIETO

Antes de las elecciones, la relación entre Valls y el entonces líder del partido naranja, Albert Rivera, ya era mala, pero la decisión de Valls de apoyar la investidura de Ada Colau como alcaldesa precipitó la ruptura entre Barcelona pel Canvi y Ciutadans. El día de la investidura, en junio de 2019, el propio Valls, Eva Parera (actualmente regidora y presidenta de Valents, el partido en el que se ha convertido Barcelona pel Canvi) y Corbacho votaron a favor de hacer primera edil de la ciudad a la líder de Barcelona en Comú.

RUPTURA TRAS LA INVESTIDURA DE COLAU

Mientras Valls, Parera y Corbacho votaron a favor de que Colau fuera alcaldesa para evitar que la ciudad fuera gobernada por un partido independentista (la ERC de Ernest Maragall), Mariluz Guilarte, Paco Sierra y Marilén Barceló se posicionaron en contra de que Colau fuera reelegida alcaldesa. A la postre, esta división provocó que la coalición electoral quedara partida en dos grupos municipales distintos, Barcelona pel Canvi y Ciutadans.

A los pocos días de la votación de la investidura, Corbacho abandonó a Valls y se pasó a Ciutadans, como informó en exclusiva Metrópoli. "Decidí ir a Ciutadans y no me arrepiento. Ciutadans me ofrecía más posibilidades para hacer mi trabajo. Barcelona pel Canvi era un proyecto muy incipiente", subrayó el pasado junio. Así, tras la ruptura de la coalición, el partido naranja quedó con cuatro ediles en el Ayuntamiento -Guilarte, Sierra, Corbacho y Barceló-, mientras que Barcelona pel Canvi lo formaron únicamente Valls y Parera. Era principios de verano de 2019.

MÁS CAMBIOS EN LA COALICIÓN ELECTORAL

Desde entonces, muchas otras cosas han cambiado en la que fuera la coalición electoral de Barcelona pel Canvi-Ciutadans. Poco a poco, Valls fue desconectándose de la política municipal barcelonesa y a finales de agosto de 2021 presentó la dimisión para volver a Francia. Unos meses antes, en junio de 2021, Barceló dejó Ciutadans por discrepancias con el liderazgo del grupo municipal y quedó como regidora no adscrita. Oficialmente, Barceló no forma parte de Valents, pero trabaja codo con codo con Parera.

Celestino Corbacho y Manuel Valls, en un acto de precampaña en Barcelona / JORDI SUBIRANA

La marcha de Valls, ligado a lo largo de su trayectoria política al Partido Socialista Francés (PSF), conllevó la entrada de Òscar Benítez como concejal -número siete de la coalición electoral Barcelona pel Canvi-Ciutadans y próximo a Parera- y la transformación de Barcelona pel Canvi en un partido de centro derecha constitucionalista bajo las órdenes de Parera. La edil cambió el nombre por el de Valents y ahora aspira a presentarse a las municipales del 2023. Recientemente, Parera renunció al acta de diputada -como independiente- por el PP en el Parlament. Parera anunció en exclusiva en Metrópoli que ponía el cargo a disposición del PP tras las criticas recibidas por altos cargos de la formación por haber creado un partido que competía con el PP. 

POSIBLE ENTRADA DE NOEMÍ MARTÍN COMO REGIDORA

Si se confirma la marcha de Corbacho, será nombrada regidora del Ayuntamiento de Barcelona Noemí Martín, actualmente consejera de Ciutadans en el distrito de Nou Barris. Martín era la número ocho en la coalición electoral que encabezó Valls en 2019.

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